La infertilidad es una enfermedad del sistema reproductivo masculino o femenino que se refiere a la imposibilidad de lograr un embarazo después de 1 año o más de tener relaciones sexuales sin protección. En el caso de mujeres que sean mayores de 35 años, el tiempo es de 6 meses.
Existen dos tipos de infertilidad: primaria y secundaria. La primera se refiere a la incapacidad de conseguir un embarazo y la secundaria, a no poder lograr un embarazo después de que se haya logrado una concepción previa, señala Profamilia.
Esta es una enfermedad que afecta la vida de las personas, en particular a las mujeres. Según indica la Organización Mundial de la Salud, las mujeres “corren un mayor riesgo de violencia, divorcio, estigmatización social, estrés emocional, depresión, ansiedad y baja autoestima”. Además de la carga emocional que puede significar este diagnóstico, también tiene efectos económicos debido a los gastos en los que incurren las personas para obtener un tratamiento de fertilidad.
Causas
Para lograr un embarazo, todas las etapas de la ovulación y la fertilización deben darse de forma correcta.
En algunas parejas, los problemas de fertilidad pueden tener lugar desde el nacimiento de la persona, y en otros casos se desarrollan más tarde. Mayo Clinic y Medline Plus, la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, recogen las causas más comunes de la infertilidad tanto masculina como femenina, descritas a continuación.
Infertilidad masculina
- Producción o funcionamiento anormal de los espermatozoides.
- Problemas con la salida del espermatozoides.
- Sobreexposición a ciertos factores ambientales.
- Daño relacionado con el cáncer y su tratamiento.
- Defectos congénitos.
- Exposición a mucho calor durante períodos prolongados.
- Consumo excesivo de alcohol, de marihuana o de cocaína.
- Desequilibrio hormonal.
- Medicamentos como cimetidina, espironolactona y nitrofurantoina
- Eyaculación retrógrada
- Cicatrización a raíz de infecciones de transmisión sexual (ITS), lesión o cirugía
- Historial de infección testicular por paperas
- Vasectomía o falla de la reversión de la vasectomía
- Toxinas en el medioambiente
Infertilidad femenina
- Trastornos autoimmunitarios, como el síndrome antifosfolípídico (SAFL).
- Trastornos de ovulación.
- Defectos congénitos que afectan al tracto reproductor.
- Cáncer o tumor.
- Trastornos de la coagulación.
- Diabetes.
- Consumo excesivo de alcohol.
- Ejercicio excesivo.
- Trastornos alimentarios o desnutrición.
- Crecimientos (como miomas o pólipos) en el útero y el cuello uterino.
- Medicamentos tales como fármacos quimioterapéuticos.
- Desequilibrios hormonales.
- Tener sobrepeso o estar por debajo del peso adecuado.
- Edad avanzada.
- Quistes ováricos y síndrome de ovario poliquístico (SOP).
- Infección pélvica que resulta en una cicatrización o una inflamación de las trompas de Falopio (hidrosalpinx) o enfermedad inflamatoria pélvica (EIP).
- Cicatrización a raíz de infección de transmisión sexual, cirugía abdominal previa o endometriosis.
- Tabaquismo.
- Cirugía para evitar el embarazo (ligadura de trompas) o falla de la cirugía de recanalización de trompas (reanastomosis).
- Enfermedad tiroidea.
- Daño o bloqueo de las trompas de Falopio,
- Adherencias pélvicas.
- Daños relacionados con el cáncer y su tratamiento.
Medline Plus explica que en las parejas saludables, que son menores de 30 años y tienen relaciones sexuales frecuentemente, las probabilidades de que logren un embarazo son de alrededor de un 20% cada mes. Cabe resaltar que los problemas de infertilidad aumentan después de los 35 años de edad. Por esto, es importante visitar a un médico especialista para iniciar un tratamiento a tiempo.




