La Inacción del Consejo Regional de Huánuco y la Necesidad de Liderazgo Efectivo

La parálisis en el Consejo Regional de Huánuco ha alcanzado un nivel crítico. La ausencia de un secretario, tras la eliminación de este cargo crucial, ha dejado a nuestros consejeros regionales en un estado de inmovilidad administrativa. 

Este vacío no solo detiene el flujo de documentos y la tramitación de asuntos importantes, sino que también refleja una preocupación más profunda, la inercia burocrática que afecta la eficiencia de nuestra gestión pública.

La solución a este estancamiento burocrático es inmediata y factible, nombrar un secretario interino de entre los consejeros. Esta acción no requiere de procedimientos complejos ni de una burocracia onerosa; es una decisión que puede y debe tomarse con agilidad para que el consejo retome su curso de trabajo efectivo y responsable.

Además, instamos al Consejo Regional a que adopte un enfoque más colaborativo y proactivo en sus responsabilidades. Los consejeros, que han sido elegidos para representar y abogar por sus provincias, deben asumir un papel más activo en la supervisión de proyectos y en la defensa de las necesidades de sus comunidades.

La inacción no es una opción. Con un liderazgo decidido y un sentido renovado de propósito, el Consejo Regional puede superar esta inercia y comenzar a trabajar en sinergia con el gobernador y sus asesores. Esta colaboración es esencial para garantizar que las necesidades críticas de infraestructura, como carreteras, escuelas y servicios básicos de salud, se aborden con la urgencia que merecen.

Concluimos con un llamado a la conciencia y al compromiso: ¿Continuarán los consejeros regionales permitiendo que la burocracia impida el progreso de Huánuco, o se levantarán para asumir con determinación el mandato que les ha sido confiado? Los ciudadanos de Huánuco esperan y merecen representantes que no solo lleven la camiseta de la región, sino que también empujen el carro del desarrollo en la misma dirección. Que la acción reemplace a la inercia y que el progreso, no la política, defina esta etapa de nuestra historia regional.