La Ia E Internet En Las Elecciones Los Politicos Ven La Vida Offline Y Lo Que Sucede En Linea Como Dos Elementos Aislados Pero Sucede Lo Contrario
La Ia E Internet En Las Elecciones Los Politicos Ven La Vida Offline Y Lo Que Sucede En Linea Como Dos Elementos Aislados Pero Sucede Lo Contrario

La IA e Internet en las elecciones la integración de lo online y offline que los políticos ignoran

La Inteligencia Artificial (IA) se consolida como un factor disruptivo en las campañas electorales a nivel global. El CADE Universitario 2025, celebrado el miércoles 25 de junio, dedicó su primera jornada a examinar el impacto de esta tecnología en la política. En un contexto donde la desinformación y la polarización son desafíos constantes, la IA ofrece herramientas para la microsegmentación de audiencias, pero también plantea interrogantes éticas sobre su uso responsable y el riesgo de manipulación. Cabe recordar que la primera campaña presidencial en EE.UU. donde se vio un uso significativo de redes sociales fue la de Barack Obama en 2008, marcando un hito en la comunicación política.

Según la investigación publicada por El Comercio, Augusto del Río, CEO de Dinamic Company, firma mexicana especializada en análisis digital y consultoría política, fue uno de los ponentes principales. Del Río compartió sus perspectivas sobre la evolución y el futuro de la IA en las estrategias electorales, destacando la necesidad de comprender las particularidades de cada audiencia.

Del Río enfatizó que la clave no reside en reemplazar la campaña política tradicional, sino en fusionar las estrategias online y offline. La interacción entre ambos mundos es innegable y los políticos deben reconocer esta convergencia para optimizar sus mensajes y alcanzar a sus votantes de manera efectiva. Muchas veces, según Del Río, existe una desconexión entre la percepción de los políticos y la realidad de la interconexión digital-analógica.

La microsegmentación, impulsada por la IA, permite adaptar los mensajes a las necesidades e intereses específicos de diversos grupos dentro de la población. En lugar de un enfoque masivo, los partidos políticos pueden ahora dirigirse a “mosaicos multiculturales” con mensajes personalizados, incrementando la resonancia y el impacto de sus campañas. Esta técnica, aunque con riesgos de manipulación, se está adoptando rápidamente en América Latina.

En los últimos seis meses, el avance cualitativo en este campo ha sido notable. Del Río explicó que se ha pasado de la mera idea de microsegmentar a la capacidad real de identificar y segmentar audiencias a partir de bases de datos sólidas. El siguiente paso, y el más significativo, ha sido la personalización de los mensajes, adaptándolos a los intereses y preferencias de cada microsegmento. En la década pasada, el big data empezó a tomar relevancia, permitiendo almacenar y analizar grandes cantidades de información que ahora alimentan los algoritmos de la IA.

Los políticos demandan servicios que les permitan segmentar audiencias con precisión, entender sus preocupaciones y motivaciones, y adaptar sus mensajes en consecuencia. Sin embargo, Del Río señaló una resistencia a abandonar las campañas tradicionales que les han dado resultados en el pasado. La adopción de la IA suele ocurrir cuando los métodos convencionales dejan de ser efectivos. Además, los equipos políticos están utilizando la IA generativa para mejorar discursos, agilizar boletines de prensa y gestionar redes sociales, tareas que antes requerían más tiempo y recursos.

En cuanto al futuro profesional, Del Río destacó la creciente demanda de científicos de datos en América Latina. Estos profesionales, con dominio de lenguajes de programación como Python, son esenciales para implementar la IA en la política. Además, resaltó la importancia de las habilidades blandas, como la redacción y la capacidad analítica, y la necesidad de un enfoque multidisciplinario. La capacidad de conectar ideas y comprender diversos ámbitos del conocimiento es fundamental para aprovechar el potencial de la IA y superar sus limitaciones. Del Río advierte que la automatización de tareas, impulsada por la IA, no debe menoscabar la capacidad de análisis y redacción de los profesionales, cualidades que siguen siendo cruciales.