La historia como hilo conductor

Por: Pilar Trujillo Martel

El área andina del Perú es considerada una de las seis cunas de la civilización del mundo, al igual que Mesopotamia, Roma, Mesoamérica y China porque dio lugar a formaciones político-sociales durante un proceso cultural de aproximadamente 12 000 años antes de Cristo, hasta producida la anexión del imperio del Tahuantinsuyo como colonia de la Corona española.
El área andina estaba formada por varias regiones. Una de ellas fue la región de la sierra central conformada por la cuenca del río Mantaro, la cuenca del Alto Huallaga y la cuenca del Alto Marañón. En este contexto, se desarrollaron los primeros pobladores en las punas de Junín, en Lauricocha (Huánuco) y en Cuchimachay (Lima).
Con el discurrir del tiempo, surgieron los centros ceremoniales, propios de la tradición religiosa kotosh, con una arquitectura monumental asociada a un alto grado de organización social y una economía avanzados. La historia regional en el Horizonte Medio acusaría la presencia de los yarowilca, en el Intermedio Tardío a los chupaychos y huamalíes, y, en el Horizonte Tardío, la presencia inca, en Huánuco Pampa.
Como registro de este proceso histórico, existe una dispersa y gran cantidad de monumentos y restos materiales, como vivo testimonio de las actividades humanas forjadas por estas sociedades y como parte del patrimonio arqueológico prehispánico en este vasto territorio de la sierra central, mosaico de raíces culturales y sociales, que mantienen una diversidad ambiental y sociocultural. Estos factores implican una riqueza cultural y de conocimientos relacionados con los procesos de adaptación, que la sociedad andina prehispánica ha logrado a través del uso y manejo de tecnologías, organización social, ideológicas, etc.
Este patrimonio acusa serios problemas para su conservación: a) La inacción o mala política del Estado para evitar su destrucción, b) la falta de conciencia de la población local y, c) la carencia de profesionales en arqueología, que en cantidad y competencia, podrían desarrollar tareas de investigación, además de preservarla para las generaciones futuras y el conocimiento tangible de nuestra historia, así como la puesta en valor de estos variados sitios arqueológicos que permitan establecer los lineamientos de un turismo sostenido en beneficio de los pueblos urbanos y, sobre todo, rurales en su área de ingerencia, como tarea de los órganos del gobierno local y de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Huánuco.
Esa mirada retrospectiva a nuestra historia nos demuestra que la demanda profesional de arqueólogos en Huánuco es sustantiva. A la demanda enunciada, se suma positivamente la demanda teórica, basada por el posicionamiento de la Unheval en el ámbito centro oriental, durante sus 52 años desde su creación y por la relevancia del portentoso patrimonio arqueológico de las regiones cercanas. La demanda potencial de la región Huánuco está determinada por el estudio realizado por la Facultad de Ciencias de la Educación de la Unheval (agosto, 2011) y la demanda por testeo a nivel de Huánuco (noviembre, 2011).
La oferta, en el ámbito de la formación profesional, la podemos evaluar de acuerdo al criterio de los Consejos Regionales Interuniversitarios (CRI), que para el caso, son dos. A nivel del CRI-Centro, que lo integran las universidades nacionales y privadas de las regiones de Ica, Huancavelica, Junín, Cerro de Pasco y Huánuco, solo se tendría como opción a la Universidad Nacional San Luis Gonzaga, de Ica. Ahora, al integrar a las universidades del CRI-Amazónico, cercanas a la Unheval, la opción es nula ante ambos casos. Por criterio de cercanía geográfica, quedarían como opción las universidades ubicadas en Lima-capital y la de Huaraz con dos limitaciones para los alumnos egresados de secundaria, sustancialmente, como la distancia y el aspecto económico.
Los profesionales egresados de las demás universidades del país centran su desarrollo profesional en la región de su universidad. Esta es la respuesta concreta por la que no existen muchos arqueólogos en la sierra central y, específicamente, en Huánuco, a excepción del Proyecto Integral Huánuco Pampa.
Toda apunta concretamente a la urgencia de consolidar el funcionamiento de la Facultad de Arqueología en la Universidad Nacional Hermilio Valdizán (Huánuco), con la misión de formar profesionales competentes para velar por el patrimonio cultural como generador de identidad en la construcción del desarrollo de esta parte del país.
En atención al llamado de la historia
Antecedentes de su creación en la Unheval
Mediante Resolución N.° 004-DFL-85, del 25 de marzo de 1985, el decano de la Facultad de Letras, Dr. Guillermo Príncipe Cotillo, y la arqueóloga Dennesy Palacios Jiménez, secretaria de Facultad, firman dicha resolución que, en su parte resolutiva, acuerdan “APROBAR, desde un punto de vista general, la posibilidad de ofrecer en la Facultad de Letras, las siguientes especialidades: Filosofía, Psicología, Sociología, Antropología, Arqueología, Historia, Lingüística, Literatura, Geografía, Trabajo Social y Comunicación Social (Periodismo), las mismas que se irán implementando, progresivamente…”
De lo anterior, se desprende que en 1985 cuando existía la Facultad de Letras se creó la Especialidad de Arqueología en su respectivo Consejo de Facultad, junto con otras especialidades.
Creación de la Facultad de Arqueología y de la E. A. P. de Arqueología
En nuestra primaveral ciudad, el 2010 estuvo cifrado por la conmemoración de dos trascendentes aniversarios. El primero se refirió al 50 aniversario de la Fundación da la Universidad Nacional Hermilio Valdizán –Unheval– como Universidad Comunal de Huánuco. Lo segundo, fueron los 50 años del descubrimiento arqueológico de Kotosh por la Universidad de Tokio. Uno de los actos conmemorativos fue la realización de la ceremonia ancestral en el mismo Templo de las Manos Cruzadas.
La circunstancia y el contexto permitieron visualizar la necesidad de crear la E. A. P. de Arqueología para Huánuco. Sobre el particular, señala el exrector de la Unheval, Dr. Víctor Cuadros: “Concluido el proyecto, se presentó al Consejo Universitario y este fue aprobado con Resolución N.°1018, de fecha 17 de mayo del 2013, proponiendo a la Asamblea Universitaria de la Unheval la creación de la Facultad de Arqueología, órgano al que estaría adscrita la Escuela Académico Profesional de Arqueología. Así es, como se reajustó su creación, porque las Facultades de Ciencias Sociales y Educación no aceptaron insertarla a su estructura académica. Solo bajo la modalidad indicada se hacía viable su constitución”. Enfatiza además el Dr. Cuadros: “Hoy, lo único que tiene que hacer la Asamblea Universitaria es ratificar la Resolución de aprobación y ponerla en marcha. Sería bueno que las nuevas autoridades retomen este proyecto por la trascendencia para nuestra región”.
El Dr. Yoshio Onuki, distinguido por el Ministerio de Cultura como Personalidad Meritoria de la Cultura en el 2015 y componente de la Misión Científica Japonesa de la Universidad de Tokio en los años 1960, 1963, 1966 y, la reciente de 2016, manifiesta su clamor por la puesta en marcha de la E. A. P. de Arqueología en la Unheval: “Tantos sitios arqueológicos hay de variedad… Se necesita para empezar con la escuela, solo un sueldo para dos profesores, dos cuartos y una sala de clases…Nosotros también vendremos, podemos equiparla. Así que yo digo a este nuevo gobierno de la Universidad que por favor hagan realidad esa escuela de Arqueología”.
Leyenda Onuki:
Dr. Yoshio Onuki: “Así que yo digo a este nuevo gobierno de la Universidad, que por favor, hagan realidad esa escuela de Arqueología”.