Escrito por: Edu Acosta Sobrado
El último jueves 15 de julio, el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) publicó el Informe Técnico de la Producción Nacional de mayo, que será el último en darse a conocer con el actual Gobierno.
La cifra registrada durante el mes de mayo es bastante alentadora, ya que la producción creció en 47,8% con respecto al mismo mes del año pasado, lo que es especialmente alentador si consideramos el contexto de incertidumbre política en el que se gestó. Pero antes de realizar un análisis más detallado de lo que trajo consigo este último informe del INEI, realicemos un breve repaso de los otros cuatro informes publicados sobre el desempeño de nuestra economía durante el 2021.
Evolución de la producción nacional de enero a abril de 2021:
El desempeño de nuestra economía durante los primeros cuatro meses del año fue bastante diverso; así pues, en el informe publicado durante el mes de enero, el INEI anunció que la producción nacional había registrado una caída de 0,98%, desempeño especialmente negativo si consideramos que en diciembre de 2020 se había vuelto a registrar crecimiento tras nueve meses de caída continua. Esta contracción se debió principalmente al mal desempeño de algunos sectores, como Transporte y Almacenamiento (-18,8%), Minería e Hidrocarburos (-8,49%), Alojamiento y Restaurantes (-26,61%), Servicios Prestados a Empresas (-8,97%) y Comercio (-0,85%).
En el mes de febrero, el panorama continuó mostrándose sombrío, ya que la producción registró una disminución de 4,18%, debido principalmente al comportamiento contractivo de los sectores de Alojamiento y Restaurantes (-56,15%), Transporte y Almacenamiento (-25,07%), Comercio (-5,68%), Minería e Hidrocarburos (-5,34%), Servicios Prestados a Empresas (-12,02%), Manufactura (-1,27%) y Electricidad, Gas y Agua (-4,60%).
Durante los meses de marzo y abril, el comportamiento de la economía fue completamente distinto, ya que ambos meses registraron un crecimiento exorbitante con respecto a los mismos meses del año pasado. Así pues, durante el mes de marzo, la producción nacional creció en 18,21%, impulsada principalmente por el crecimiento del sector construcción (133,06%). De la misma manera, durante el mes de abril la producción volvió a registrar un crecimiento bastante alto, incrementándose en 58, 49% con respecto al mismo mes de 2020. Vale destacar que, al igual que en el mes de marzo, este crecimiento se vio especialmente impulsado por el crecimiento del sector construcción (987,36%), aunque en esta ocasión con similar aporte del sector de Alojamiento y Restaurantes (889,13%).
Finalmente, si analizamos el desempeño conjunto de la economía en el periodo enero-abril 2021, la producción nacional se incrementó en 13,80%, mientras que en el periodo anualizado (mayo 2020-abril 2021) disminuyó en -3,37%.
Producción nacional en mayo de 2021:
Con respecto a la evolución de la producción en mayo de 2021, la tendencia sigue siendo positiva; ya que en este mes se registró un incremento de 47,80%, sustentando en los resultados positivos de todos los sectores de la economía, aunque una vez más con especial énfasis en los sectores de Construcción (257,04%) y Alojamiento y Restaurantes (480,47%).
Otros datos a tomar en cuenta son el consumo de los hogares, que se incrementó en 86,13%; la demanda externa, que registró un incremento de 37,91%, y el PBI desestacionalizado, que se expandió en 3,41%. Además, con respecto al desempeño de la producción nacional en el periodo enero-mayo 2021, observamos que registró un crecimiento de 19,69%; mientras que, en los últimos doce meses, junio 2020-mayo 2021, presentó un incremento de 2,50%.
En definitiva, la economía peruana ha tenido un desempeño bastante positivo en los últimos 3 meses, lo que nos permite soñar con alcanzar -e incluso superar- las metas de crecimiento proyectadas para este año.
Sin embargo, el próximo gobierno debe ser muy cuidadoso con su manejo de la economía, no debe dejar que el entusiasmo los ciegue. Si algo nos ha demostrado esta crisis, es que nuestros cimientos económicos son más frágiles de lo que esperábamos. No vaya a ser que por un manejo excesivamente entusiasta de la economía (desmedido gasto), esa luz al final del túnel se termine apagando, o incluso, se convierta en indicio de algo mucho peor.




