La formalización de tierras como pilar del desarrollo rural

La entrega de más de 7,000 títulos de propiedad en regiones rurales como Huánuco representa un avance clave para superar décadas de abandono y limitaciones estructurales en estas comunidades. Este proceso de formalización, al dar seguridad jurídica sobre las tierras, no solo beneficia a las familias campesinas, sino que también crea las condiciones necesarias para impulsar proyectos de infraestructura y servicios esenciales.

En áreas donde la informalidad ha sido la norma, la ausencia de títulos de propiedad ha impedido que los pobladores accedan a financiamiento, construyan viviendas adecuadas o realicen mejoras en sus terrenos. Además, esta carencia ha dificultado la instalación de centros educativos y de salud, privando a las comunidades de servicios básicos fundamentales para su bienestar y desarrollo. Con la titulación, se abre una nueva etapa donde las barreras históricas comienzan a desmoronarse, permitiendo a los pobladores integrarse más plenamente al circuito económico y social del país.

Las autoridades regionales, como el gobernador Antonio Pulgar y el director de la Dirección Regional de Salud, José Barrera Sulca, han señalado que este acto no es solo un trámite legal, sino un catalizador para construir infraestructura vital. Por ejemplo, Barrera destacó que la formalización de tierras permitirá establecer centros de salud en zonas donde, hasta ahora, la falta de documentación lo había impedido. Sin embargo, advirtió que será crucial que estos avances se complementen con el despliegue de personal médico capacitado, una necesidad crítica en Huánuco, donde la población sigue padeciendo la ausencia de especialistas.

Más allá de los títulos: El desafío de la implementación

Aunque la titulación es un paso necesario, no debe considerarse un fin en sí mismo. Es imperativo que las autoridades nacionales y regionales trabajen de manera conjunta para asegurar que esta formalización sea el inicio de un cambio real en la calidad de vida de las comunidades rurales. Esto incluye agilizar los trámites burocráticos, invertir en infraestructura de calidad y garantizar que los servicios de salud y educación estén plenamente operativos.

Huánuco, como muchas otras regiones del país, enfrenta un reto doble: cerrar las brechas sociales y económicas mientras se consolida un desarrollo sostenible. La formalización de tierras es una herramienta poderosa en ese proceso, pero su efectividad dependerá de cómo se articulen las políticas públicas para aprovechar al máximo esta oportunidad histórica.