La FAP confirma el descubrimiento de un cuarto fragmento del avión siniestrado frente a Pisco, caso Ashley Vargas

La búsqueda de la alférez Ashley Vargas, piloto de la Fuerza Aérea del Perú (FAP), continúa tras el accidente de su avión KT-1P en el mar de Pisco el pasado 20 de mayo. La joven oficial permanece desaparecida, generando angustia entre sus familiares, quienes insisten en la necesidad de intensificar las labores de rescate. La FAP ha desplegado diversos recursos en la zona, incluyendo personal especializado y equipos de rastreo marítimo y aéreo.

Según la investigación publicada por El Comercio, este viernes 30 de mayo, la FAP confirmó el hallazgo de un nuevo fragmento del avión siniestrado, sumando ya cuatro las piezas recuperadas hasta el momento. Este último hallazgo se produjo en la playa Salinas, ubicada en Pisco, Ica, alrededor de las 9:00 a. m.

En un comunicado oficial, la Fuerza Aérea del Perú detalló que, tras el hallazgo en playa Salinas, se dará aviso a la Fiscalía Provincial de Pisco para que proceda con las diligencias de ley. La pieza recuperada será entregada a la Junta de Investigación de Accidentes Aéreos (JIAA), órgano encargado de determinar las causas del siniestro y establecer las responsabilidades correspondientes. La JIAA es un ente autónomo técnico que investiga todos los accidentes e incidentes de aviación civil y militar en el país.

Sin embargo, el comunicado de la FAP no especificó qué parte del avión KT-1P corresponde al fragmento hallado este viernes, repitiendo la situación ocurrida con el tercer componente recuperado. La falta de precisión sobre la identificación de las piezas dificulta la comprensión de la secuencia del accidente y el posible estado de la aeronave antes de impactar en el mar.

El penúltimo hallazgo, correspondiente a la tercera sección del avión, se registró el sábado 24 de mayo en la playa Supay, dentro de la Reserva Nacional de Paracas. La distancia entre la playa Supay y la playa Salinas, donde se encontró la cuarta pieza, es de varios kilómetros, ambas ubicadas dentro de la Reserva Nacional de Paracas, una zona de gran valor ecológico y paisajístico.

Voluntarios que participan en las labores de búsqueda han señalado que la geografía del área, caracterizada por acantilados y cuevas marinas, dificulta significativamente el rescate. La complejidad del terreno, sumada al paso de los días, reduce las esperanzas de encontrar con vida a la alférez Ashley Vargas. La comunidad local también se ha sumado a los esfuerzos, aportando conocimientos sobre la zona y recursos logísticos.