LA ESCALA MAGISTERIAL NO CAE DEL CIELO

Por: Arlindo Luciano Guillermo

Apenas terminé los estudios universitarios empecé a trabajar, en 1990, en el colegio María Auxiliadora; me quedé diez años. Mi situación laboral estaba sujeta a la Ley del Profesorado (1984), que sería reemplazada por la Ley de Reforma Magisterial (2012), que privilegia meritocracia, mejora salarial, evaluaciones para el ascenso y constante preparación académica, pedagógica y normativa. Dice la LRM: “El profesor es un profesional de la educación, con título de profesor o licenciado en educación, con calificaciones y competencias debidamente certificadas que, en su calidad de agente fundamental del proceso educativo, presta un servicio público esencial dirigido a concretar el derecho de los estudiantes y de la comunidad a una enseñanza de calidad, equidad y pertinencia”. Esta ley exige título pedagógico para ser contratado o nombrado, previa evaluación. Así empieza la carrera pública magisterial. La Ley del Profesorado afirma que el “profesorado es agente fundamental de la educación y contribuye con la familia, la comunidad y el Estado a la formación integral del educando”. Un docente podía ejercer la docencia, contratado o nombrado, sin título pedagógico hasta cierto tiempo.  La LRM fue un salto cualitativo en el ejercicio de la docencia. Muchos docentes nombrados permanecen en la primera escala; otros recientemente han ascendido. La octava es la máxima aspiración meritocrática y remunerativa del docente en el Perú.

Un docente hoy tiene el sueldo que merece. A mayor escala, mejor sueldo. El instrumento es el estudio constante; el filtro, la evaluación diferenciada. El Comercio (28-1-2025) publica un informe titulado Aumento de sueldo docente 2025. Se refiere, según el Minedu, a la escala salarial de docentes nombrados -los contratados tienen solo un año de permanencia en la IE-. Va desde 3.300 (30 horas) y 4.134 (40 horas), primera escala, hasta los 6.511 (30 horas) y 8.681 (40 horas), octava escala. Los sindicatos izquierdistas se quedaron sin banderas reivindicativas: aumento de sueldo y estabilidad laboral a través de huelgas y paros. La Ley del Profesorado tenía cinco niveles, con cinco años de permanencia para pasar al nivel siguiente; no había evaluación para ese ascenso; prevalecían los años de servicio. En la LRM se llega a la octava escala en períodos cortos de dos, tres o cuatro años. Para ascender de la séptima a la octava escala, el docente espera cuatro años; automáticamente cesa a los 65. Mi sueldo en la década del 90 era miserable, irrisorio, se esfumaba a media cuadra del Banco de la Nación, nunca reclamé el 30% de preparación de clases, sobreviví al shock económico del 5 de abril de 1992. El 2000 renuncié a la plaza de nombramiento y migré a la educación privada.   

¿Existe una relación directa entre la mejora salarial de los docentes y la calidad de los aprendizajes de los estudiantes? Para el exministro de educación Rosendo Serna Román, no; pero debiera. El problema de la educación no es salarial, sino de competencias profesionales, conocimiento, pedagogía, didáctica, habilidades emocionales, involucramiento en el quehacer del aprendizaje. Un docente puede ganar el 1% de las utilidades de Bill Gates o Elon Musk, pero si no hay cambio de actitud en el desempeño docente, seguirá el déficit de competencias. Este 2025, los docentes ganarán 200 soles más. ¿Aumentará el número de docentes de la primera escala a la segunda o de la quinta a la sexta? La IA es la tecnología más invasiva del siglo XXI, que ha ingresado a la IE; no hay que ignorarla. La presencia de smartphones es tan normal como un refrigerio en el quiosco. Inversión pública en infraestructura, gestión educativa con cinco compromisos, desempeño docente responsable, acceso a la educación sin exclusión y fortalecimiento del enfoque socioemocional efectivos mejorarían los aprendizajes. La masa estudiantil debe alcanzar A o AD; la C es “fracaso escolar”, que requiere acompañamiento pedagógico y retroalimentación oportunos. La tarea del docente no termina en 45 minutos, en 30 o 40 horas pedagógicas y administrativas. La ley 32242 (2025) es draconiana, seguramente para proteger la integridad de estudiantes y preservación de la meritocracia de LRM. Es causal de destitución del magisterio, por ejemplo, el “no presentarse a la evaluación de desempeño docente sin causa justificada”.

La docencia es una carrera profesional que va más allá de la abnegación y la paciencia. Se ha convertido en un atractivo significativo para los jóvenes. El docente Fabricio (42), nombrado, con 30 horas en secundaria, labora en un centro poblado de un distrito. Su IE está en zona rural, le dan un bono de 70 soles. En diciembre de 2024 cobró 2.900, más 300 de aguinaldo; en total recibió 3.200. Le descuentan el 13% de ONP. Esta misma lógica es para la docente de primaria Belisa (36), contratada, que laboró en una IE de la ciudad de Huánuco, no le dan el bono de ruralidad. Ella recibió 3.100 en el mismo mes. Ambos están en la primera escala; reciben sueldo en enero y febrero. Vivian (55) se ubica en la quinta escala cuyo sueldo asciende a, en enero 2025, 6.151, el neto es 6.201. Ella, subdirectora, 40 horas, en el último examen de ascenso, alcanzó la sexta escala. Desde marzo de 2025 recibirá un sueldo neto de 7.234. El cuadernillo del examen de ascenso 2024 contiene 60 preguntas casuística. Ascender de la quinta a la sexta escala significa haber respondido correctamente 44 preguntas, el 73%, de 60. Vivian respondió 47, le alcanza para la séptima y octava escalas. Ahora viene la siguiente etapa: evaluación descentralizada de trayectoria profesional, solo para aprobados.        

Los docentes están presentes en IIEE de la misma ciudad, zonas urbano marginales, áreas geodemográficas rurales, comunidades nativas, en las fronteras inhóspitas. Recuerdo haber llegado a Shapray, aldehuela con niños y una docente, a decenas de kilómetros de la burocracia, la UGEL y la DRE, adonde llevamos un aula prefabricada con las autoridades del Minedu y del gobierno regional. Comprendí que los héroes no son solo los que lucharon en Arica, Huamachuco o Angamos, sino que también había héroes vivos que dan su vida y profesión por la educación y los estudiantes en villorrios, lejos de las comodidades de la urbe y los centros comerciales. El Perú es un país -que incluye a las 11 provincias de Huánuco- multilingüe y pluricultural, con grandes brechas económicas y sociales. Hoy el docente está dentro del marco de la meritocracia, las reglas de evaluación de desempeño y el salario de acuerdo con su esfuerzo personal. Los docentes del sector privado actúan según la oferta y la demanda. El interés primordial del trabajo educativo es el estudiante; la esencia, “el corazón”, los procesos pedagógicos: sesión de clase, saberes previos, propósito, construcción del aprendizaje, recursos tecnológicos, evaluación, retroalimentación, metacognición. Ahí está el reto para mejorar los aprendizajes de la región Huánuco; todo está en el Currículo Nacional.