La Iglesia Católica a nivel global celebra la reciente elección del Papa León XIV, cuyo nombre de pila es Robert Prevost Martínez. Este acontecimiento resalta no solo por la designación de un nuevo líder espiritual, sino también por la singularidad de su doble nacionalidad, estadounidense y peruana, un hecho que ha generado reacciones significativas en ambos países.
Según el reportaje de El Comercio, la noticia ha sido recibida con entusiasmo por diversas instituciones y representantes diplomáticos.
La Embajada de Estados Unidos en el Perú emitió un comunicado a través de la red social X, expresando su alegría por la elección de León XIV. La institución destacó la coincidencia de este nombramiento con la conmemoración del bicentenario de relaciones diplomáticas entre ambos países, resaltando la conexión existente entre el pueblo estadounidense y el peruano. La frase “De Chicago a Chiclayo” subraya el recorrido vital del nuevo Sumo Pontífice, ligando simbólicamente ambas ciudades a su trayectoria.
Robert Prevost Martínez, de 69 años y nacido en Chicago en 1955, obtuvo la nacionalidad peruana en el año 2015. Este paso fue oficializado por la Reniec, consolidando su vínculo con el país sudamericano, donde desarrolló una parte significativa de su vida religiosa. Su designación como Papa representa un hito en la historia de la Iglesia, considerando su origen y su estrecha relación con Latinoamérica.
Durante su estancia en Perú, León XIV desempeñó diversos roles eclesiásticos. La BBC reporta que fue párroco, docente de seminario, prefecto de estudios, juez eclesiástico y miembro del consejo consultivo de la diócesis de Trujillo. Además, lideró el seminario agustino en esta ciudad durante una década, contribuyendo a la formación de futuros líderes religiosos en la región.
Su participación en la Conferencia Episcopal Peruana (CEP) entre 2018 y 2023, donde ocupó el cargo de vicepresidente segundo, y su labor como administrador apostólico del Callao entre 2020 y 2021, evidencian su compromiso con la Iglesia en Perú. Anteriormente, en 2014, fue nombrado obispo de Chiclayo, posición que mantuvo hasta su traslado al Vaticano, marcando un período importante en su trayectoria pastoral.
La elección de León XIV como Sumo Pontífice se interpreta como un reconocimiento a su labor pastoral y a su experiencia en el contexto latinoamericano. Su doble nacionalidad podría influir en su enfoque y en su relación con los fieles de ambos continentes, generando expectativas sobre su liderazgo y su visión para el futuro de la Iglesia Católica.




