La disolución del Sodalicio, una acción postrera del papa Francisco sobre Perú ¿Cuáles fueron los motivos y su impacto

La reciente desaparición del Papa Francisco ha reabierto un capítulo crucial en la historia de la Iglesia Católica y su relación con el Perú, marcado por decisiones trascendentales en casos que sacudieron los cimientos de la fe y la justicia. Entre estas acciones, destaca la supresión del Sodalicio de Vida Cristiana, entidad envuelta en graves acusaciones de abusos físicos, sexuales y psicológicos. La disolución de esta organización, ordenada por el Sumo Pontífice, representa un hito sin precedentes en la lucha contra los abusos dentro de la Iglesia, evidenciando un compromiso por reparar el daño causado a las víctimas y erradicar la cultura del encubrimiento. Este acto final del Papa Francisco resuena profundamente en el Perú, donde el Sodalicio dejó una huella imborrable.

Según la investigación publicada por El Comercio, la relación del Papa Francisco con el Perú trasciende su visita en 2018, estando marcada por decisiones en casos emblemáticos como los del cardenal Juan Luis Cipriani y la supresión del Sodalicio de Vida Cristiana, disuelta hace una semana tras denuncias de abusos por sus principales representantes.

La supresión del Sodalicio, efectiva desde el 14 de abril tras la firma del decreto correspondiente en el Vaticano, no solo implica el fin de esta sociedad de vida apostólica laical, sino también la extinción de otros grupos religiosos fundados por Luis Fernando Figari, tales como la Fraternidad Mariana de la Reconciliación (FMR), las Siervas del Plan de Dios y el Movimiento de Vida Cristiana. Esta medida sin precedentes subraya la gravedad de las acusaciones y la determinación de la Santa Sede por erradicar la impunidad.

Monseñor Jordi Bertomeu Farnós ha sido designado como comisario apostólico para llevar a cabo la compleja tarea de la supresión. Su principal objetivo, según la constitucionalista y canonista Milagros Revilla Izquierdo, es garantizar que los bienes de la organización extinta se destinen a resarcir a las víctimas, brindándoles apoyo psicológico, espiritual y material. La labor del comisario se centra en asegurar que los activos del Sodalicio, incluso aquellos que se intentaron ocultar, se utilicen para este fin.

La periodista Paola Ugaz, quien ha investigado exhaustivamente el caso Sodalicio, destaca la trascendencia histórica de esta supresión, siendo la primera vez en más de dos mil años que la Iglesia Católica extingue una organización religiosa por abusar de sus miembros y carecer de carisma fundacional. Ugaz resalta el protagonismo del Papa Francisco en este proceso, fruto de su compromiso personal y su disposición a escuchar a las víctimas y a los periodistas que denunciaron los abusos. Entre los hechos que marcaron la trayectoria del Sodalicio, se recuerda el arresto en 2007 de Daniel Murguía Ward por un caso de abuso, y la publicación en 2015 del libro “Mitad monjes, Mitad soldados”, que destapó los abusos sistemáticos perpetrados por la organización.

La cercanía del Papa Francisco con el caso se intensificó tras sus visitas a Chile y Perú en 2018. En noviembre de 2022, el Papa se reunió con Ugaz y otros periodistas, mostrando empatía y receptividad ante las denuncias de procesos judiciales iniciados por el Sodalicio contra ellos por investigar sus propiedades e inversiones. A raíz de este encuentro, el Papa Francisco envió una misión investigadora liderada por monseñor Charles Jude Scicluna y monseñor Jordi Bertomeu, cuya labor fue fundamental para esclarecer los hechos y allanar el camino hacia la supresión del Sodalicio.

La destitución de José Antonio Eguren como arzobispo de Piura y Tumbes fue una señal clara de la seriedad con la que el Papa Francisco abordaba la investigación. A esta decisión le siguieron la expulsión de Luis Fernando Figari y la destitución de Jaime Baertl, líderes históricos de la organización. La decisión final de suprimir el Sodalicio se tomó tras la denuncia de la organización contra los integrantes de la misión investigadora, un acto que evidenció su falta de colaboración y su intento de obstruir la justicia.

El periodista y escritor Pedro Salinas, autor del libro “La verdad nos hizo libres”, coincide en que la supresión del Sodalicio no habría sido posible sin el liderazgo del Papa Francisco. Salinas destaca que las primeras denuncias de abusos se remontan al año 2000, pero fue a partir de 2018, tras la visita del Papa a Chile y Perú y su encuentro con víctimas de abusos en Chile, que el Sumo Pontífice tomó plena conciencia de la magnitud del problema y se comprometió a combatirlo. Salinas subraya que la investigación y supresión del Sodalicio fue un proceso largo y complejo, marcado por maniobras dilatorias por parte de la organización, pero finalmente la firmeza del Papa Francisco y su equipo lograron imponerse.