La crisis de infraestructura vial en Huánuco: un llamado urgente a la acción

La región de Huánuco enfrenta una de sus crisis más profundas debido a la falta de infraestructura vial adecuada. Es lamentable que, a pesar de ocupar el último lugar en inversiones y construcciones de vías de comunicación, las soluciones siguen siendo postergadas. Una muestra de ello fue la reunión celebrada el pasado 23 de julio, donde participaron autoridades del Ministerio Público, Provías y representantes del gobierno regional. Sin embargo, meses después, no se ha logrado ningún avance significativo.

Uno de los proyectos más esperados por la ciudadanía es la carretera que conecta Oyón con la costa, un eje fundamental para el comercio y el desarrollo entre la sierra y la costa. Durante la mencionada reunión, se abordaron otras obras prioritarias como la carretera Huánuco–Tingo María, Pomabamba–Siguas y la vía Huánuco–La Unión–Huayanca. Provías se comprometió a elaborar los expedientes técnicos y entregar los avances antes de finalizar el 2024, con el objetivo de gestionar la financiación a través de instituciones como el BID y el MEF. Sin embargo, estos compromisos no se han materializado.

La falta de conectividad está perjudicando gravemente a los pueblos de la región. Sin vías adecuadas, el comercio se estanca, las comunidades permanecen aisladas y el desarrollo económico sigue siendo una promesa incumplida. Además, Huánuco pierde oportunidades de fortalecer su atractivo turístico, un sector que podría contribuir significativamente a su crecimiento.

A esto se suma la percepción de que el gobierno regional carece de interés real en resolver esta problemática. Las constantes promesas parecen más estrategias políticas orientadas a una reelección o a obtener cargos jerárquicos nacionales que compromisos genuinos con la población.

Los pueblos de Huánuco necesitan estas obras con urgencia. Mejorar la infraestructura vial no solo facilitará el comercio y la movilidad, sino que también ayudará a romper el ciclo de subdesarrollo que afecta a la región. La responsabilidad recae sobre las autoridades, quienes deben actuar con transparencia, eficacia y un verdadero compromiso con la ciudadanía.

Es hora de priorizar a Huánuco, de dejar de lado las excusas y de cumplir con las promesas que durante años han quedado en el aire. La población espera soluciones reales que les permitan avanzar hacia un futuro más prometedor.