LA VOZ DE LA MUJER
Denesy Palacios Jiménez
18.04.23
“La política es el camino, para que los hombres sin principios puedan dirigir a los hombres sin memoria” (Voltaire)
Estamos atravesando quien sabe la crisis más significativa para la vida republicana del Perú, porque las ideologías han quedado rezagadas, para dar lugar a una política de exterminio o genocidio más grande, para un control absoluto del enriquecimiento de quienes manejan a su antojo el poder, y ahora se creen los dueños de la vida política del país.
Nuestra clase política es el reflejo de la crisis de valores y la corrupción galopante y la menos indicada para solucionar los problemas de hambre, miseria, desigualdades, desnutrición, desempleo, la baja productividad, la explotación indiscriminada de nuestros recursos sean estos marinos, madereros, forestales, mineros, la fuerte migración de extranjeros que han venido a crear la extorsión, el sicariato, los asesinatos para aquellos que no se presten a la extorsión, y a esto se suma el incremento de feminicidios
Para colmo nuestro, hasta las universidades han contribuido a reforzar este sistema de inequidades y falta de valores, se toma como exitoso a aquel que sabe hacerla, ¿no importa cómo?, y eso de saber hacerla, significa que no importa cómo se llegue, es decir atropellando normas, principios, valores, dignidad o hasta arrebatando la vida.
Se conoce, por ejemplo, docentes que han plagiado su tesis para poder obtener el grado de magister o doctor; sin embargo, no son denunciados, ni investigados, porque ello conllevaría hasta la separación de la universidad como docentes; por otra parte, no se aplica en las normas específicas de cada universidad el DL N°19-2019, donde modifica la Ley 29988, e indica los 17 delitos considerados como acoso, violaciones, terrorismo trata de personas, narcotráfico entre otros; por los cuales los docentes y administrativos serán inhabilitados e impedidos para ingresar o reingresar a prestar servicios en cualquier instancia del sistema educativo nacional.
Últimamente, vemos el esfuerzo personal de varios docentes para publicar, y agradezco mucho al Dr Luis Murguía con la presentación del libro titulado “Corrupción en la Universidad Pública camino al poder”, cuya presentación la hace el historiador de la UNMSM Gustavo Montoya Rivas, quien manifiesta sobre la sobriedad metodológica vía procedimiento etnográfico explora las representaciones populares en torno al doctorazo, una figura jocosa y al mismo tiempo censurable, por lo que no está exento de asumir una postura ética.
La trivialización del grado académico del Doctor, la podemos percibir cuando hablamos inclusive de la Fiscal de la Nación, al no aparecer la tesis con la que optó ese grado por ejemplo y es como una variable frecuente en los doctores que pugnan por ocupar cargo, por ser necesario para el ascenso o para escalar en sus puestos etc. Etc. Sabemos que el término de doctor es la suma de una trayectoria académica signada por la investigación, el conocimiento y sus contornos éticos y de responsabilidad social.; mientras que el término de doctorazo reúne elementos carnavalescos, que son sancionados colectivamente.
Sobre la corrupción en el sistema universitario peruano resalta la relación casi perversa entre Estado y sociedad en el Perú durante el siglo XX. A todo ello debe agregarse el impacto de la violencia y el terror político en diferentes regiones del país. Una de las vigas de la investigación, es exhibir los vericuetos por los que transitan los actores de la corrupción, según el presentador indica que el libro demuestra todo un tinglado con visos de legalidad, pero que, sin embargo, habría sido concebido para hacer más fluidos los aprovechamientos ilegales, el cohecho o simplemente el asalto y saqueo de los recursos públicos.
Habla sobre el clientelismo que se da en las universidades públicas y el daño que todo esto ocasiona a la calidad educativa, tal como lo vemos en las últimas noticias pasadas por algunos medios televisivos de Lima.




