La concordia, el camino hacia el progreso de Huánuco

La ciudad de Huánuco, conocida por su apacible ambiente y la valentía de sus pobladores, se encuentra sumida en una crisis originada por los enfrentamientos entre sus principales autoridades. Estas rencillas y broncas están postergando el desarrollo de la ciudad y la ejecución de obras emblemáticas que tanto necesita Huánuco. Es momento de dejar atrás las diferencias y trabajar unidos por el bien común.

Los pobladores de Huánuco exigen el retorno del diálogo como único camino hacia el progreso. La ciudad anhela obras y no líderes llenos de odio. Es preocupante el ejemplo que estamos dando a las nuevas generaciones al elegir autoridades que no pueden ni mirarse sin querer enfrentarse. Ya no es tiempo de lamentarse, sino de permitir que las autoridades sigan trabajando con el reconocimiento y apoyo de la población.

Se plantea la creación de una mesa de diálogo entre los técnicos de ambas instituciones, ya que los líderes parecen incapaces de entablar una conversación civilizada. Las instituciones, como la Iglesia, los colegios profesionales y los líderes vecinales, deben sumarse a este esfuerzo por propiciar un diálogo alturado, con propiedad y conocimiento político y de la realidad que vivimos.

El alcalde provincial y el gobernador regional tienen en sus manos la posibilidad de llevar a cabo las obras que Huánuco tanto necesita. Es lamentable que, en lugar de darse la mano frente a la población en la Asamblea de los Líderes y del Pueblo, se encuentren enfrentados y enemistados. Ambos han reconocido su error y pedido disculpas, lo que abre la posibilidad de seguir dialogando.

Hacemos un llamado a nuestras autoridades para que dejen atrás este día negro y se enfoquen en el progreso de Huánuco. Si las diferencias persisten, les proponemos resolver sus conflictos en privado, acompañados únicamente por sus regidores y consejeros. El pueblo no merece ser testigo de enfrentamientos llenos de rencor y odio.

Huánuco necesita que sus líderes formen un grupo de técnicos de cada institución para dialogar y trabajar por el progreso de la región. Con la llegada de una nueva autoridad religiosa, la participación de la Cámara de Comercio y los empresarios de la ciudad, se abre una oportunidad para escuchar a ambos líderes y encontrar puntos en común.

Los gallardos pobladores de Huánuco, que lucharon con valentía contra los chilenos y trataron con hidalguía a sus enemigos, merecen que sus autoridades sigan su ejemplo. Es hora de darse la mano, amistar y trabajar unidos por el progreso de Huánuco.