La selección peruana de fútbol llegó este martes a San Petersburgo, un día después de lo programado, debido a problemas en las conexiones aéreas que afectaron su itinerario rumbo a Rusia. El equipo nacional enfrentará dos partidos amistosos internacionales: el primero ante la selección anfitriona, Rusia, el martes 12 de noviembre, y el segundo frente a Chile, el lunes 18 de noviembre.
Según informó la Federación Peruana de Fútbol (FPF), el retraso se debió a la cancelación del vuelo de Air France programado para el sábado pasado. Tras varias gestiones logísticas, la delegación pudo finalmente emprender el viaje el domingo desde Lima hacia París, realizando conexiones en Estambul y Astrakhan antes de arribar a San Petersburgo.
A pesar del contratiempo, la FPF confirmó que la “Bicolor” realizará su primer entrenamiento en el Zenit Training Base durante la tarde de este martes, en preparación para su debut amistoso. El duelo ante Rusia se disputará el 12 de noviembre en el imponente Gazprom Arena a las 20:00 horas locales (12:00 del mediodía en Perú). Posteriormente, la delegación se trasladará a la ciudad de Sochi, donde el equipo nacional enfrentará a Chile el 18 de noviembre en el Estadio Fisht, escenario recordado por haber albergado partidos del Mundial 2018.
Un equipo joven y en reconstrucción
El seleccionador interino, Manuel Barreto, afirmó que estos encuentros serán una oportunidad para dar continuidad al trabajo iniciado en el último amistoso frente a Chile, que culminó con una derrota por 2-1 pero dejó buenas sensaciones por el desempeño de los jugadores jóvenes. Barreto enfatizó que su propósito es seguir “sembrando” una nueva base de futbolistas con miras al futuro proceso eliminatorio.
La convocatoria para esta gira europea incluye nombres que representan el recambio generacional de la selección peruana. Entre las novedades destaca la presencia de Fabio Gruber, defensor del club alemán Núremberg, quien recibe su primera llamada al combinado nacional. También figuran varias promesas que militan en el exterior y jóvenes del torneo local que buscan consolidarse en el plantel principal.
Estos dos amistosos permitirán al comando técnico observar el rendimiento de los nuevos convocados en escenarios exigentes y ante rivales de peso. En especial, el choque contra Rusia será una prueba física y táctica importante, mientras que el duelo frente a Chile renovará un clásico sudamericano que siempre despierta pasiones.
Con un plantel fresco y motivado, la selección peruana espera aprovechar esta gira como una etapa de consolidación y aprendizaje, de cara a los próximos retos oficiales que marcarán el rumbo del fútbol peruano en 2025.




