La agresión del cantante, John Kelvin hacia su ex pareja Dalia Durán abre el compás sobre el maltrato a la mujer migrante

El caso de Dalia Durán es uno de los cientos de casos que se registran anualmente: sólo entre enero y mayo del 2021 se han consignaron 872 casos de violencia de género hacia mujeres. La agresión del cantante, John Kelvin hacia su ex pareja Dalia Durán abre el compás sobre el maltrato a la mujer migrante.

La agresión psicológica, física y sexual del cantante John Kelvin, hacia su expareja Dalia Durán, una cantante cubana residente en el Perú, ha puesto sobre el tapete el tema de vulnerabilidad, en la que se encuentran las mujeres migrantes, que sufren de violencia de género en el Perú.

Fundadora del colectivo Mujeres migrantes maltratadas Perú

“El tema no es solo ser una mujer migrante como nosotras, el tema es que nos enamoremos de un sano hijo del patriarcado. Al momento en que yo me caso, paso a ser propiedad de mi esposo, casi como una mascota.

Él es el que tiene que hacer los documentos. Por ejemplo, que si él no vota, a mí no me dan la residencia”, cuenta Inés Agressot.

El caso de Dalia Durán es uno de los cientos de casos que se registran anualmente: sólo entre enero y mayo del 2021 se han consignaron 872 casos de violencia de género hacia mujeres migrantes. Según datos del portal estadístico del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP). De ellas, el 70,2% tiene entre 18 y 59 años de edad.

El 39,2% de las sobrevivientes sufrió de violencia psicológica, 46,5% violencia física, y 13,9% violencia sexual. La gran mayoría de ellas provienen de Venezuela (704), Colombia (42) y Argentina (20). Como en el caso de Dalia, muchas de estas mujeres son amenazadas principalmente con la deportación.

Poco apoyo social e institucional

Al momento de denunciar a sus agresores, las migrantes corren el peligro de perder la residencia debido a que son ellos quienes deben otorgar el permiso para la renovación de esta, cuya ausencia puede causar la expulsión inmediata de Perú. Incluso, se han visto casos que los mismos agresores son quienes propician la expulsión de las madres, alejándose así de sus hijos/as, pues no pueden sacarles del país pese a ser sus progenitoras.

Mujeres denuncian que las instituciones del Estado peruano no las respaldan al momento de realizar las denuncias. “La Policía nos dice: ‘¿Si no estás contenta, entonces por qué no te vas del país?’. Cuando hemos ido al MIMP nos han discriminado por ser migrantes.

En este país nadie vigila a nadie. La Defensoría del Pueblo no nos hace caso, migraciones hace lo que les da la gana, nos atropella, abusa, y dime ¿a quién le decimos?, ¿con quién nos quejamos? Si el Ministerio de la Mujer también es xenófobo”, cuestiona la representante de Mujeres migrantes maltratadas Perú.

Sumado a ello, las autoridades peruanas no permiten que las migrantes retornen a su país, obligándolas a permanecer en el mismo territorio que los agresores.

Ellas llevan años solicitando la residencia y nacionalización por violencia familiar y de género, así como también el poder salir con sus hijos/as en caso de violencia y/o que la expareja deba la pensión de alimentos.

En un país que es ultraviolento con nosotras, el único que nos da la nacionalidad a nosotras es el macho. Han creado un sistema tan perfecto que a nosotras nos entregan, nos puede matar y no va a pasar nada. Nosotras aquí estamos solas”, sentencia.

Si bien se han registrado avances en la conquista de los derechos de las mujeres, con casos como el de las migrantes se revela que aún las féminas son consideradas bienes que pertenecen a los hombres, no solo por ellos mismos, sino también por las instituciones del Estado.

Te puede interesar

Yolanda Saldívar candidata a libertad condicional, luego de ser sentenciada a cadena perpetua, tras la muerte de Selena Quintanilla