La administración Trump enumera obstáculos comerciales susceptibles de aranceles.

El presidente Trump se prepara para anunciar este miércoles la imposición de aranceles globales, una medida que, según sus declaraciones, tiene como objetivo combatir las prácticas comerciales desleales de otras naciones y asegurar que los exportadores estadounidenses mantengan su competitividad en el mercado internacional. Este movimiento se produce en un contexto de crecientes tensiones comerciales y un debate global sobre el proteccionismo versus el libre comercio. En 2024, el déficit comercial de EE.UU. alcanzó un máximo histórico, lo que ha intensificado la presión sobre la administración para tomar medidas concretas.

Según la investigación publicada por The New York Times, el lunes, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) divulgó un extenso informe sobre las barreras comerciales extranjeras, el cual podría anticipar algunas de las disputas comerciales que la administración Trump planea enfrentar en el futuro cercano.

En el informe anual, la USTR identificó los obstáculos más significativos para las exportaciones estadounidenses en numerosos países. Estos impedimentos no se limitan a los aranceles, sino que abarcan leyes, regulaciones y políticas que, según la administración, socavan la libre competencia. Entre los socios comerciales más importantes para Estados Unidos, varios podrían ser objeto de las medidas arancelarias que el presidente Trump anunciará esta semana.

China, en particular, recibió una atención considerable en el informe, ocupando casi 50 de las casi 400 páginas. La nación asiática ha sido objeto de críticas comerciales por parte de funcionarios y empresas estadounidenses durante mucho tiempo. El documento acusa a China de emplear la planificación industrial y otras políticas para favorecer a ciertos sectores que ha designado para la “dominación”, incluyendo robótica, aeroespacial, vehículos de nueva energía y biofarmacéutica. La USTR argumenta que estas tácticas a menudo discriminan o se aprovechan de las empresas extranjeras, y que el programa ha permitido a las empresas chinas ganar cuota de mercado a expensas de sus competidores foráneos.

Además, el informe señala que China no ha cumplido con la implementación de las disposiciones del acuerdo comercial firmado con el Sr. Trump durante su primer mandato. Este acuerdo incluía compromisos para abrir su mercado agrícola y proteger la propiedad intelectual estadounidense. Los datos comerciales también revelan que China no alcanzó los compromisos de compra de bienes y servicios estadounidenses establecidos para 2020 y 2021, según indica el informe de la USTR. El incumplimiento de estos compromisos ha generado preocupación en Washington y ha añadido combustible a las tensiones comerciales existentes.