Koreke: El café huanuqueño que nació en pandemia y conquista el mercado peruano

Jessica Fabián y Julio Apac dejaron sus profesiones para impulsar Koreke, un café con esencia andina

En plena emergencia sanitaria por la COVID-19, cuando la incertidumbre económica golpeaba a miles de peruanos, una pareja de Huánuco encontró en su amor por el café una nueva razón para empezar de cero. Jessica Fabián y Julio Apac, casados desde hace más de dos décadas, decidieron dejar atrás sus respectivas carreras profesionales para apostar todo por un sueño: producir café de alta calidad con identidad huanuqueña. Así nació Koreke.

El nombre de la marca no fue elegido al azar. Koreke hace alusión al ave Pillko –conocida también como Korekenke–, un símbolo ancestral ligado a la historia y naturaleza de la región. Bajo esta inspiración, Jessica y Julio levantaron un emprendimiento que, en apenas tres años, se ha convertido en referente de excelencia en el mercado cafetalero local.

El corazón de Koreke late en las tierras fértiles de Chaglla, en la provincia de Pachitea. Allí, seleccionan a mano los mejores granos de café, asegurando un proceso cuidadoso desde el cultivo hasta la taza. Esta dedicación se refleja en un producto con sabor y aroma distintivos, que ha logrado destacarse en un mercado cada vez más competitivo.

Pero el valor de Koreke va más allá de lo comercial. En un contexto de crisis, este emprendimiento no solo generó una alternativa económica para sus fundadores, sino que también representa un ejemplo de resiliencia y creatividad para la comunidad. Actualmente, Koreke cuenta con más de tres puntos de venta y continúa creciendo con una propuesta basada en la innovación, la calidad y el compromiso con sus raíces.

La historia de Jessica y Julio es, en esencia, una prueba de que los momentos más difíciles también pueden ser escenarios fértiles para la transformación. Koreke no solo vende café: ofrece una experiencia que conecta al consumidor con la riqueza cultural y natural de Huánuco.