Peligro latente: La comunidad vive con miedo ante la falta de un muro de contención
En Llicua, Huánuco, una comunidad sigue de luto y en busca de respuestas. La muerte de Zayumi Leticia De La Cruz Malpartida, una niña de 12 años, ha dejado al descubierto la negligencia de las autoridades y la falta de infraestructura de seguridad en la región. Su madre, Raquel Malpartida Atachagua, y los vecinos exigen justicia y la construcción de un muro de contención que prevenga más tragedias como la suya.
Un accidente que evidenció la falta de prevención
El 15 de enero, una fuerte lluvia activó la quebrada cercana a la casa de Zayumi. Como cualquier niña de su edad, ella jugaba con su balón y, al intentar recogerlo, cayó en la quebrada sin protección. La corriente la arrastró, causándole heridas graves. A pesar de haber sido trasladada al hospital Emilio Valdizán, sufrió tres infartos y falleció 24 horas después.
Más allá del dolor de la pérdida, la comunidad señala que esta tragedia pudo evitarse. No es la primera vez que alguien cae en la quebrada. Antes de Zayumi, un hombre también perdió la vida en circunstancias similares. La zona ha sido intervenida con obras en la parte alta de Llicua, pero sin considerar las consecuencias para quienes viven abajo. Ahora, la quebrada representa un peligro mortal.
Autoridades ausentes ante el clamor de justicia
Desde el día de la tragedia, la familia de Zayumi ha buscado respuestas. El 17 de enero, presentaron una denuncia formal ante la Defensoría del Pueblo, responsabilizando al gobernador Antonio Pulgar por omisión de funciones y homicidio culposo. Sin embargo, hasta la fecha, la autoridad regional no se ha pronunciado ni ha visitado la zona.
Raquel Malpartida, madre de la menor, expresa su indignación:
“Estamos prácticamente abandonados. Yo lo que pido es justicia para mi hija. No quiero que ninguna otra madre pase por esto.”
La comunidad de Llicua también se muestra frustrada. Señalan que el gobernador se ha dedicado más a actividades mediáticas, como recibir tiktokers y asistir a eventos deportivos, mientras ignora problemas urgentes como la falta de infraestructura de protección en zonas vulnerables.
Exigencias de la población y riesgos latentes
El pedido es claro: construir un muro de contención para evitar nuevas tragedias. Vecinos de la zona relatan que, desde que se realizaron obras en Angorragra, la intensidad de los deslizamientos ha aumentado. Las lluvias arrastran grandes piedras y ponen en riesgo a decenas de familias.
“Antes venía agua, pero no así. Desde que tocaron la parte alta, cada lluvia nos llena de miedo. Pensamos que el muro puede colapsar y arrastrarnos a todos,” relata un poblador.
Además, denuncian que la quebrada no tiene una salida de emergencia. En caso de un nuevo deslizamiento, las personas atrapadas no tienen cómo escapar.
El gobierno regional bajo cuestionamiento
El caso de Zayumi ha generado un creciente rechazo hacia la gestión del gobernador Antonio Pulgar. La comunidad señala que sus prioridades están alejadas de las necesidades reales de la población.
“Para otros eventos, el gobierno sí se moviliza. Para hacer shows y recibir a influencers, sí hay tiempo y recursos, pero para una tragedia como la de mi hija, nadie da la cara,” señala con indignación la madre de la menor.
Este hecho ha puesto en evidencia el descontento generalizado con las autoridades locales. La población exige una respuesta inmediata, no solo en este caso, sino en la ejecución de proyectos que garanticen la seguridad de quienes viven en zonas vulnerables.
La muerte de Zayumi no puede quedar en el olvido. Su caso es un reflejo de los problemas estructurales en Huánuco y de la falta de previsión por parte de las autoridades. Si bien la lluvia es un fenómeno natural, su impacto es prevenible con una adecuada planificación y ejecución de obras.
EL DATO:
La comunidad de Llicua demanda justicia. Quieren que la muerte de la niña sirva como un llamado de atención para que se implementen medidas que eviten más tragedias. Hoy es la quebrada de Llicua, pero ¿cuántas zonas más están en riesgo por la falta de obras de prevención? Las autoridades deben asumir su responsabilidad y actuar antes de que otra familia tenga que sufrir lo mismo que la de Zayumi.




