La reestructuración societaria parece ser la estrategia elegida por Telefónica del Perú. La compañía ha comunicado a la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) una serie de cambios significativos que podrían alterar su configuración en el mercado. La decisión, adoptada por su directorio el pasado 9 de mayo, apunta a modernizar la estructura de la empresa y optimizar su financiamiento, en un contexto económico global desafiante.
Según la investigación publicada por El Comercio, el directorio de Telefónica del Perú, bajo control de Integra TecInternational, ha propuesto formalmente modificar sus estatutos, lo que implica una transformación considerable en la operativa de la compañía.
Uno de los puntos centrales de esta reestructuración es la propuesta de cambiar la denominación social de la empresa. Si bien no se ha especificado el nuevo nombre, este cambio podría reflejar una nueva etapa para la compañía, buscando una imagen renovada y adaptada a los tiempos actuales. Este movimiento se alinea con estrategias de rebranding que suelen emplearse cuando las empresas buscan revitalizar su marca y atraer a nuevos inversores.
Adicionalmente, la empresa planea la creación de una nueva clase de acciones preferenciales sin derecho a voto. Este tipo de acciones, comunes en el mercado bursátil, permite a las empresas captar capital fresco sin diluir el control de los accionistas mayoritarios. Los inversores que adquieran estas acciones preferenciales tendrán prioridad en la distribución de dividendos, aunque no podrán participar en las decisiones de gestión de la empresa.
La convocatoria a la Junta General de Accionistas para el 9 de junio de 2025, en modalidad no presencial, es un paso crucial en este proceso. En dicha junta, los accionistas deberán aprobar o rechazar las propuestas del directorio. La empresa ha previsto hasta tres convocatorias, en caso de no alcanzarse el quorum necesario en las primeras dos, asegurando así la participación y el debido proceso en la toma de decisiones.
Telefónica del Perú justifica la creación de acciones preferenciales sin voto basándose en el artículo 94 de la Ley General de Sociedades. Este artículo permite la emisión de este tipo de acciones siempre y cuando se respeten ciertos límites y condiciones, garantizando la protección de los derechos de todos los accionistas. La empresa busca, con esta medida, fortalecer su posición financiera y afrontar los desafíos del mercado de telecomunicaciones en el Perú.




