En etapa de juicio oral se encuentra el caso que investiga a E.A.T., acusado de haber intentado matar a un profesor de computación en el sector de Fonavi I, hecho ocurrido hace casi un año y que dejó a la víctima al borde de la muerte. La próxima audiencia fue programada para el 20 de enero, fecha en la que se continuará con la actuación de pruebas y alegatos.
Según la acusación, el agraviado C.M.V.P. caminaba por una de las vías internas del barrio cuando fue atacado por la espalda con un bloque de cemento, que impactó en la cabeza y lo hizo caer inconsciente. La agresión, de acuerdo con el expediente, no se detuvo allí: tras la primera caída, el atacante habría recogido nuevamente el objeto y lo habría arrojado por segunda vez antes de huir del lugar, dejando a la víctima tendida en el suelo.
La carpeta fiscal señala que el profesor fue auxiliado por vecinos y trasladado de emergencia a un hospital, donde permaneció internado, incluso en Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), debido a la gravedad de las lesiones. El examen médico legal determinó que se trató de lesiones traumáticas causadas por un agente contundente, compatibles con un objeto duro, y que el daño puso en riesgo su vida.
Uno de los ejes de la acusación es el material audiovisual incorporado al proceso. Según lo expuesto en audiencia, se cuenta con imágenes de cámaras de seguridad que registrarían momentos previos y el instante mismo de la agresión. En dichas grabaciones, la víctima habría sido captada ingresando a Fonavi I por un pasaje cercano a la institución educativa Roosevelt School, mientras el atacante lo sigue a distancia y, segundos después, ejecuta el ataque.
Durante la investigación, el imputado habría brindado versiones que la fiscalía considera contradictorias. Entre ellas, que actuó en defensa propia ante un supuesto intento de robo por parte del agraviado. Sin embargo, el Ministerio Público sostiene que las imágenes y otros elementos probatorios respaldan la tesis de una agresión sorpresiva y por la espalda.
El acusado fue intervenido el mismo día del ataque y, de acuerdo con el caso, se identificó inicialmente con el nombre de su hermano. Posteriormente, la investigación logró establecer su identidad real.
El Ministerio Público formuló acusación por el delito contra la vida, el cuerpo y la salud, en la modalidad de homicidio calificado en grado de tentativa, solicitando una pena de 23 años, 7 meses y 10 días. El proceso continúa en desarrollo y corresponde al tribunal determinar responsabilidades conforme a ley, con respeto al debido proceso y la presunción de inocencia.




