El pasado domingo, cuando se disputaba el cotejo de fondo entre los conjuntos del Micaela Bastidas y el Independiente San Luis, de la sétima fecha de la liga de Amarilis, el jugador Robert Tamara Ferrer volante de 33 años del Independiente sufrió la fractura de la tibia y peroné de la pierna derecha cuando fue a disputar una pelota con el jugador Julio Pusari del Micaela.
Lo que hay que señalar con el objetivo que en lo sucesivo no vuelva a ocurrir, es que la Liga no cumplió con su obligación de contratar los servicios de una ambulancia de primeros auxilios ni tenía una camilla para sacar al herido que se quedó botado dentro del campo. Es más, ni su club ni el rival tenían siquiera un botiquín y lo más que tenían era agua.
Lo insólito es que las autoridades, llámense Prefectura, Defensa Civil y la propia Liga Departamental, obligan a la Liga de Huánuco a tener todos estos elementos de urgencia para autorizar los partidos, pero no hacen lo mismo con otras ligas. Aparte de Huánuco, las demás ligas de la provincia juegan sus campeonatos en la más completa informalidad como quedó comprobado con este lamentable accidente.
Robert Tamara fue operado en el hospital de contingencia con el aporte voluntario de su club y de aficionados que estuvieron ese día en el campo del club Lawn Tennis. Para enfrentar los gastos de la intervención quirúrgica y tratamiento, el club está organizando una pollada para este sábado en la losa deportiva del Sector 4 de San Luis. Hay que colaborar.




