Jugada de ajedrez

La señora Keiko presentó la semana pasada, en una “jugada” propia de cálculo y estrategia de un buen jugador de ajedrez, un habeas corpus en el que solicitaba la libertad de su padre, después de ordenar a sus congresistas rechazar el proyecto de ley de arresto domiciliario para los condenados en condición de ancianidad, el cual buscaba brindar a su padre una mejora considerable de su situación carcelaria.
Keiko y sus asesores debieron medir la reacción de los seguidores duros del fujimorismo después de esta apuñalada en la espalda a su propio padre, y es por eso que salió en video en las redes sociales a decir que iba a presentar un recurso de habeas corpus. Curiosamente, lo que Keiko no dijo en el video es que ese fue el cuarto recurso de habeas corpus que presentó, prácticamente con el mismo tenor y sustentación del caso.
¿Cómo puede una señora tan poderosa armar una estrategia de defensa tan débil con todos los asesores que tiene a disposición? ¿O es que acaso la verdadera “estrategia” es dejar a su padre encerrado y pretender hacer creer que busca liberar a su padre de la cárcel? Descabellada esta última aunque parezca, es una conclusión a la que muchos entendidos han llegado por el mismo accionar de Keiko.
El dinero y poder que tiene, y sus ansias de poder absoluto parecen haberle hecho cambiar de prioridades a la señora Keiko; antes era su padre, ahora es solo ella. Este incontrolable ego solo le está pasando la factura al gobierno de PPK y con él a nuestro país. Como lo informamos antes, ad portas de la ya anunciada censura del ministro Vizcarra, éste prefirió renunciar primero, ahora le toca al ministro Basombrío ser interpelado, y obviamente que le espera el mismo destino que a su colega.