Jueces ratifican veredicto contra esposos por asesinato con alevosía

Los jueces superiores de la Sala Penal de Apelaciones en Huánuco han confirmado la sentencia de 21 años de cárcel para los esposos Augusto Gil Pérez Yacha y Delfina Simón Echevarría por el delito de homicidio calificado con alevosía. Además, han ordenado que paguen solidariamente la suma de 40,000 soles a los herederos legales de Marcial Ponce Eduardo.

El abogado defensor cuestionó la certeza de que el cadáver encontrado en la zona de Pilcopampa corresponda a Marcial Ponce Eduardo, alegando que se debió realizar una prueba de ADN. Sin embargo, los magistrados argumentaron que existen pruebas adicionales, como declaraciones de familiares y la confirmación de una discapacidad física del agraviado por parte de un antropólogo, que respaldan la identificación del cuerpo.

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La defensa también argumentó la falta de pruebas directas o indirectas que vinculen a los esposos Pérez Yacha y Simón Echevarría con la muerte de la víctima. Sin embargo, la Sala consideró que estas afirmaciones son incompatibles con la existencia de pruebas como actas de levantamiento de cadáver, actas de recojo de indicios, exámenes periciales y otros elementos que respaldan la acusación.

Después de evaluar todos los cuestionamientos de la defensa, los jueces concluyeron que existen pruebas sólidas que incriminan a los imputados y que el juicio de legalidad no presenta errores. La sentencia y la indemnización han sido justificadas adecuadamente y están en consonancia con la culpabilidad de los acusados, por lo que se ha confirmado la condena.

Los hechos se remontan al 12 de mayo de 2020, cuando se denunció la desaparición de Marcial Ponce, quien utilizaba una silla de ruedas debido a su discapacidad física. Más tarde, se encontró su cadáver en un estado avanzado de descomposición, y la necropsia reveló que había fallecido por asfixia mecánica. La investigación determinó que fue asesinado por Alex Fidel Garay Ordoñez y Augusto Pérez, mientras que Delfina Simón Echevarría cumplió la función de campana. La confirmación de la sentencia se basa en una serie de pruebas, incluyendo evidencia de sangre humana en el vehículo de los esposos Pérez Simón y declaraciones de testigos protegidos, entre otras pruebas presentadas en el juicio.