Los seres humanos somos capaces de genialidades, de increíbles inventos, de vivir en lugares de climas extremos; como también de envidias increíbles, venganzas cobardes, y (ahora) de denuncias asquerosas, solo comparadas con la vil acción de Judas Iscariote que, con un beso, entregó a Jesús a los romanos.
Aparentemente, dentro de la Hermandad del Señor de Burgos se habría generado la más insólita denuncia: la venta del Cristo de Burgos por un millón de dólares. Esta denuncia fue hecha a nombre de un joven criminal llamado Clayton Aribel Vara, quien está purgando cárcel en Potracancha por violación, homicidio y extorsión.
Es muy lamentable que los propios “hermanos” de la Hermandad creen tan asqueroso plan para ensuciar el nombre de personas tan respetables como la del padre Oswaldo Rodríguez, solamente, para desacreditarlo ante la sociedad buscando quién sabe qué.
Por muchos años, la Hermandad se usó para lucro personal de algunos. Lamentablemente, las personas involucradas nunca se hicieron responsables de su delito, y todo quedó “entre los hermanos”. Probablemente, siendo generosos, solo buscaban evitar el escándalo; sin embargo, todo demuestra que fue la decisión equivocada ya que se debió hacer pública las denuncias para expectorar a estos personajes de la Hermandad. Ahora tienen trabajo, los del Ministerio Público. Es necesario que se averigüe: cómo, quién o quiénes tramaron tamaña bajeza.
Curiosamente, en los tres días de procesión de la réplica del Rey y Patrón de Huánuco, los acompañantes se multiplicaron, aumentaron en número y devoción, y demostraron que la fe católica sigue latente en este hermoso valle.



