Juan Santiváñez anula millonaria compra de chalecos antibalas y arrastra más irregularidades

El ministro del Interior, Juan Santiváñez, enfrenta serios cuestionamientos tras anular la compra de 3.164 chalecos antibalas por S/6.2 millones, tras detectarse múltiples irregularidades en el proceso de selección y adjudicación. Aunque el ministro asegura haber impulsado inversiones por más de S/580 millones para fortalecer a la Policía Nacional del Perú (PNP), los hechos contradicen su discurso.

El proceso se inició el 27 de mayo de 2024, pero tras diez meses y dos intentos fallidos de adjudicación, la PNP sigue sin contar con los chalecos, esenciales frente al avance del crimen organizado. En un primer momento, el contrato fue adjudicado al Consorcio Blindados, decisión anulada por el Tribunal de Contrataciones del Estado. Posteriormente, se otorgó al Consorcio Armory Onix, pero también se anuló luego de que el OSCE detectó documentación inexacta en su propuesta. Santiváñez omitió este detalle en su presentación ante el Congreso.

A esto se suma la polémica adquisición de un avión multipropósito por S/252.7 millones. La Contraloría advirtió, el 24 de febrero, que el modelo propuesto por Embraer (E190-E2) no cumple con las especificaciones requeridas por la PNP y que su documentación técnica estaba desactualizada. Pese a ello, el Ministerio insiste en adquirir la aeronave diseñada para vuelos comerciales regionales, y no para operaciones policiales.

Otros procesos presentan inconsistencias similares, como la compra de 56 vehículos blindados y 46 motobombas por US$51,9 millones. La selección de postores se ha reiniciado varias veces por incumplimientos y sospechas de favoritismo.

Además, se cuestiona la adquisición de 7.000 fusiles Arad 5 por S/75 millones a FAME, acusada de favorecer a la empresa israelí IWI, y la compra de 1.007 pistolas por más de S/3 millones, en la que se habrían modificado especificaciones técnicas para beneficiar a ciertos postores.Estas situaciones reflejan graves deficiencias en la gestión de adquisiciones del Mininter, que contrastan con el discurso oficial de eficiencia y modernización de la Policía.