Joven parapléjico participa en el primer ensayo del chip cerebral de Elon Musk en Reino Unido

Sebastián Gómez, estudiante de medicina en el Reino Unido, se ha convertido en uno de los primeros participantes del ensayo clínico del chip cerebral desarrollado por Neuralink, la empresa de neurotecnología impulsada por Elon Musk. Su caso marca un hito en la investigación médica del país, al tratarse de las primeras pruebas de este implante en territorio británico.


La vida de Gómez cambió de forma abrupta tras culminar su primer ciclo universitario, cuando un accidente le provocó parálisis total desde el cuello hacia abajo. Desde entonces, depende de asistencia permanente para realizar actividades básicas. Hoy, forma parte de un grupo de siete voluntarios que participan en este estudio experimental, cuyo objetivo principal es evaluar la seguridad y funcionalidad del dispositivo en personas con lesiones severas de la médula espinal.


El implante cerebral le ha permitido realizar una acción impensable hasta hace poco: manejar el cursor de una computadora únicamente con el pensamiento. Este avance representa no solo un logro tecnológico, sino también una nueva vía de exploración para mejorar la calidad de vida de personas con discapacidades motoras severas.


En declaraciones al canal Sky News, Sebastián Gómez describió la experiencia de interactuar con una computadora mediante el implante cerebral. “Este tipo de tecnología te da una nueva esperanza”, señaló al explicar cómo logró desplazar el cursor sin mover un solo músculo. Para él, el momento en que la pantalla respondió a su intención fue impactante: “Se siente mágico”.


El joven relató que el funcionamiento del sistema resulta intuitivo. Basta con imaginar el movimiento para que la acción se ejecute en el dispositivo. “Uno simplemente lo piensa y el sistema lo hace”, explicó, destacando la rapidez con la que el cerebro se adapta al nuevo mecanismo de interacción.


Más allá del avance tecnológico, Gómez reflexionó sobre el significado emocional del proceso. “Todos en mi posición intentan mover alguna parte del cuerpo, buscando señales de recuperación. Pensar en mover la mano y ver que realmente sucede algo es impresionante”, afirmó.

Su testimonio ha despertado interés entre especialistas y organizaciones vinculadas a la rehabilitación, al evidenciar el potencial de esta tecnología para abrir nuevas formas de autonomía en personas con lesiones neurológicas severas, aunque aún se encuentre en una fase experimental.


Implantación del chip cerebral


El procedimiento quirúrgico se llevó a cabo en el Hospital de la Universidad de Londres y tuvo una duración aproximada de cinco horas. Durante la intervención, se utilizó el robot quirúrgico R1 de Neuralink, diseñado para insertar electrodos con alta precisión en áreas específicas del cerebro.


El implante se conecta a 1.024 electrodos, ubicados en la región cerebral asociada al movimiento de las manos. Estos electrodos están compuestos por filamentos ultrafinos, más delgados que un cabello humano, cuya función es captar las señales neuronales generadas por el pensamiento.


Una vez registradas, las señales son enviadas de forma inalámbrica a una computadora equipada con software de inteligencia artificial, capaz de interpretar la actividad eléctrica del cerebro y traducirla en comandos visibles, como el desplazamiento del cursor en la pantalla.


Los responsables del ensayo subrayan que el estudio se encuentra en una fase inicial y que su prioridad es garantizar la seguridad de los participantes. No obstante, experiencias como la de Sebastián Gómez refuerzan el interés científico en una tecnología que podría transformar el tratamiento de lesiones neurológicas y redefinir la interacción entre el cerebro humano y los dispositivos digitales.