Joan García y Raphinha, bajas sensibles para el Barcelona.

La enfermería del FC Barcelona se ve cada vez más concurrida, generando preocupación en el cuerpo técnico liderado por Hansi Flick. A la ya conocida ausencia prolongada de Gavi, que estará alejado de los terrenos de juego durante aproximadamente cinco meses, se suman ahora las bajas confirmadas de Joan García y Raphinha, dos piezas que, aunque con diferente peso en el esquema, complican las rotaciones y la estrategia del entrenador alemán. La situación se agrava teniendo en cuenta la cercanía de compromisos cruciales tanto en la liga local como en competiciones europeas, donde el margen de error se reduce considerablemente.

Lesiones en el FC Barcelona

La preocupación en Can Barça es palpable, según el reportaje de El País, tras confirmarse la lesión de Joan García, el joven guardameta que había llegado en verano procedente del Espanyol, y la de Raphinha, el extremo brasileño que había mostrado destellos de calidad en el inicio de la temporada. La entidad azulgrana ha emitido un comunicado oficial detallando el alcance de las lesiones y los tiempos estimados de recuperación.

Joan García sufrió una rotura del menisco interno de su rodilla izquierda durante el partido contra el Oviedo, una acción fortuita en la que, irónicamente, intentaba evitar un gol del equipo rival. La artroscopia a la que será sometido este sábado definirá con mayor precisión el período de baja, aunque las primeras estimaciones apuntan a un alejamiento de entre cuatro y seis semanas. Esto significa que el portero se perderá el crucial encuentro contra el PSG y es muy probable que tampoco pueda estar disponible para el clásico contra el Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Flick, a pesar del error de García en el partido contra el Oviedo, había elogiado públicamente al guardameta, destacando su importancia como pilar de la defensa y defendiendo su estilo de juego arriesgado. La baja de García obliga a Flick a reconfigurar la portería, confiando en Wojciech Szczęsny, quien se perfila como el titular indiscutible ante la ausencia también de Ter Stegen, quien se encuentra también recuperándose de una lesión. Ante este panorama, el tercer portero será seguramente Eder Aller, ya que Diego Kochen está disputando el Mundial Sub-20 con la selección de Estados Unidos en Chile. A esto se suma la lesión de Raphinha, que sufre una dolencia en el bíceps femoral del muslo derecho que lo mantendrá alejado de los terrenos de juego durante aproximadamente tres semanas, es decir, hasta después del parón de selecciones previsto para el 18 de octubre. La baja del brasileño obliga a Flick a acelerar la recuperación de Lamine Yamal, quien se encuentra en la fase final de recuperación de una pubalgia y ya se ha reincorporado a los entrenamientos con el resto del equipo.

A pesar de las malas noticias, no todo son nubarrones en el horizonte del FC Barcelona. Balde, otro jugador clave en el esquema de Flick, también ha regresado a los entrenamientos y podría estar disponible para el partido contra la Real Sociedad en Montjuïc. La recuperación de Balde es una inyección de moral para el equipo y una alternativa más para el técnico alemán, que necesita soluciones ante la plaga de lesiones que azota al equipo. Además de Ter Stegen y Fermín López, que también se encuentran en la enfermería, las lesiones de Gavi, Joan García y Raphinha representan un duro golpe para las aspiraciones del Barcelona en este inicio de temporada, donde la exigencia es máxima y la presión por obtener resultados positivos es constante. La gestión de la plantilla y la capacidad de Flick para encontrar soluciones alternativas serán clave para superar este bache y mantener al equipo competitivo en todas las competiciones.

El contexto de estas lesiones se enmarca en una temporada especialmente exigente, con un calendario apretado debido a la celebración de la Copa del Mundo a mitad de temporada y la acumulación de partidos aplazados por la pandemia. Además, la intensidad del juego y la mayor exigencia física impuesta por los entrenadores modernos contribuyen a aumentar el riesgo de lesiones. La nutrición y el descanso son cruciales. Los servicios médicos del club están trabajando a contrarreloj para acelerar la recuperación de los jugadores lesionados y minimizar el impacto de estas bajas en el rendimiento del equipo. La planificación de la plantilla y la gestión de los esfuerzos serán fundamentales para evitar nuevas lesiones y mantener al equipo fresco y competitivo durante toda la temporada.