Tras conocerse la sentencia que lo condena a cuatro años de pena suspendida, el exalcalde de Huánuco, Jesús Giles Alipázaga, sostuvo que este fallo representa “el precio por trabajar por su pueblo”. Según sus declaraciones, la decisión judicial no prueba actos indebidos y, en su opinión, responde al riesgo que conlleva promover proyectos de gran envergadura en la ciudad. “Si me tienen que sentenciar por haber construido el Real Plaza que trajo modernidad, progreso y trabajo para Huánuco, que lo hagan. Pero no ha habido ningún interés indebido comprobado por el juez ni el fiscal”, manifestó.
Giles defendió la cesión del parque Puelles a la empresa Urbi Propiedades, del grupo Interbank, recordando que el área estaba “abandonada, peligrosa y depreciada”. Argumentó que la obra significó un cambio urbano importante y que la construcción del centro comercial ha permitido el desarrollo de actividades económicas ligadas al transporte, la seguridad, el comercio y los servicios tecnológicos. “Hoy muchos jóvenes trabajan como taxistas, colectiveros, vigilantes y vendedores gracias a ese proyecto”, afirmó, señalando que los tributos generados “retornan a Huánuco a través del Fondo de Compensación Municipal”.
El exburgomaestre expresó que actúo con transparencia y que su “conciencia está limpia”. Aseguró estar dispuesto a que se revisen sus cuentas personales. “Que me levanten el secreto bancario, el secreto telefónico, todo. No tengo nada que ocultar”, declaró, insistiendo en que sus decisiones como autoridad estuvieron guiadas por el interés de modernizar la ciudad.
Finalmente, Giles anunció que apelará el fallo judicial en segunda instancia, mostrando confianza en que podrá demostrar su inocencia. “Dios sabe que he trabajado de manera honesta en favor de mi pueblo. Seguiré afrontando este proceso con la frente en alto”, concluyó.




