La ciudad de Huánuco enfrenta un escenario crítico en materia de seguridad ciudadana. A pesar de un incremento reconocido en los asaltos y la inoperatividad de parte del patrullaje vehicular, el alcalde Juan Jara anunció —durante la última sesión del Consejo Provincial de Seguridad Ciudadana (COPROSEC)— la compra de 12 nuevas cámaras de videovigilancia con recursos propios del municipio.
Según manifestó la autoridad edil, estos equipos llegarían a mediados de noviembre y forman parte del esfuerzo por reforzar la lucha contra la delincuencia. “Estamos adquiriendo 12 cámaras que deben llegar en la quincena de noviembre”, declaró Jara. Sin embargo, el anuncio se dio sin precisar montos de inversión, ubicación de los dispositivos ni detalles técnicos.
De forma paralela, Jara reconoció que las 90 cámaras actualmente operativas “ya han cumplido su vida útil” y resultan ineficaces. La falta de mantenimiento preventivo y la nula actualización del sistema ha dejado virtualmente ciego al monitoreo urbano, generando serios cuestionamientos sobre la continuidad real del control de delitos en zonas estratégicas.
Reconocen colapso del sistema, pero presentan “reingeniería” aún sin fecha
Durante la misma sesión del COPROSEC, el burgomaestre explicó que se viene preparando un proyecto para reemplazar por completo el sistema de videovigilancia a través del mecanismo de obras por impuestos. No obstante, aclaró que dicha iniciativa todavía se encuentra en “fase de estudio” y que los detalles serán revelados “recién en la primera semana de noviembre”.
Mientras tanto, la ciudad opera con un sistema que la propia autoridad ha calificado de obsoleto. En ese contexto, la compra de 12 cámaras ha sido presentada como un “primer paso”, pese a que no se ha explicado cómo se integrarán al sistema existente ni cómo se garantizará su operatividad.
“Todo lo que queremos hacer viene acompañado de presupuesto, y sin recursos no podemos hacer nada”, reiteró el alcalde. Esta afirmación, insistente en su discurso, ha puesto en evidencia los límites operativos del municipio frente a la creciente inseguridad.
Patrulleros paralizados y metas “cumplidas”: contradicciones en la gestión
Uno de los puntos más críticos fue la declaración del propio Jara respecto al estado de los patrulleros entregados por el Gobierno Regional. “No los veo funcionar”, afirmó sin rodeos, en referencia al parque automotor destinado al serenazgo y al patrullaje integrado. Esta situación, según explicó, será discutida en una próxima reunión con el Ministerio del Interior.
El contraste entre las carencias expuestas y el discurso de cumplimiento de objetivos no pasó desapercibido. En su intervención, el alcalde aseguró que “todas las metas programadas en seguridad ciudadana han sido cumplidas”, aunque no presentó indicadores, informes técnicos ni resultados verificables que respalden esta afirmación.
Asimismo, se destacó la necesidad de una coordinación efectiva entre la Policía Nacional, el Ministerio Público, el Poder Judicial y el municipio, pero hasta el cierre de esta edición no se han detallado acciones concretas ni acuerdos institucionales que hayan surgido de la reunión.
COPROSEC rinde cuentas sin indicadores mientras crecen los asaltos en la ciudad
Según señaló el alcalde, la sesión del COPROSEC sirvió para presentar la rendición de cuentas de los trabajos realizados hasta septiembre. También mencionó que se recibieron aportes de las entidades asistentes, aunque no se han publicado las actas ni un resumen oficial con los compromisos adoptados.
De manera paralela, Jara reconoció que Huánuco “ya está tomando otros matices” en materia de seguridad, en referencia a los asaltos y robos reportados. Pese a este diagnóstico, no se precisó cuántos recursos humanos o técnicos adicionales se han destinado para enfrentar esta tendencia, ni si el municipio ha gestionado apoyo externo con éxito.




