“Jamás recibí un sol”: Juan Alvarado defiende su inocencia ante los procesos judiciales

El exgobernador regional de Huánuco, Juan Alvarado Cornelio, expresó su desencanto con la política y confirmó que no volverá a postular a un cargo público. Durante una extensa entrevista, el exfuncionario abordó los procesos judiciales en su contra, su situación personal tras los hechos, y su visión crítica de la política regional y nacional.


Según señaló Alvarado, actualmente enfrenta varias investigaciones judiciales, siendo el más conocido el caso de las laptops, el cual calificó como el proceso “más fuerte” que afronta. “La investigación es mi primera situación y para ustedes mayor información no puedo dar porque estoy prohibido”, indicó, al ser consultado sobre los detalles de su situación legal.


El exgobernador reconoció errores en su gestión, particularmente en cuanto a la firma de documentos, pero negó rotundamente haber recibido sobornos. “Jamás habrá una grabación, jamás habrá un empresario, jamás habrá alguien que me diga que alguien me ha dado un sol”, declaró, añadiendo que las acusaciones se basan en testimonios de terceros y no en pruebas objetivas como fotos, videos o registros de audio.


Juan Alvarado defiende su gestión y deslinda responsabilidades técnicas
Durante la entrevista, Alvarado insistió en diferenciar su función política de la responsabilidad técnica que correspondía a los especialistas de su gestión. “Yo soy político, no soy técnico”, afirmó, explicando que su participación se limitó a firmar resoluciones elaboradas por sus asesores.


Respecto al proceso judicial en su contra, el exgobernador sostuvo que respeta el trabajo del Ministerio Público, pero pidió que las investigaciones se basen en evidencias concretas y no en presunciones. “Solo pido equidad y que sea lo justo lo que vean o el delito que se haya cometido”, expresó, insistiendo en que no existen pruebas materiales que demuestren su implicancia en actos de corrupción.


Consultado sobre el impacto de los procesos judiciales en su entorno, Alvarado lamentó que varias personas cercanas a él, incluidos familiares y colaboradores de su gestión, también se hayan visto afectados. “Han perjudicado a mucha gente, muchos hogares que hoy no consiguen trabajo”, manifestó, aunque agregó que espera que la justicia divina prevalezca sobre la humana.


En cuanto a su situación actual, indicó que se encuentra trabajando en la casa de su hermano en Huánuco y recibiendo tratamiento médico por problemas en su columna vertebral, afección que atribuyó a su dura infancia y a las condiciones vividas durante su detención.


Un balance crítico sobre su paso por el gobierno y la política
Al referirse a su desempeño como autoridad, Juan Alvarado evitó hacer una evaluación extensa, pero mencionó que dejó obras que continúan beneficiando a la población. “Hay muchos [proyectos], no quisiera mencionarlos, solo que Dios se encargue y que estén sirviendo a la sociedad”, comentó.
Asimismo, abordó el tema de las obras heredadas de administraciones anteriores, señalando que durante su gobierno también recibió proyectos con complicaciones legales. “Yo también he heredado obras con problemas”, afirmó, mencionando como ejemplo el Hospital de Cachicoto. De igual manera, exhortó a los actuales funcionarios a no detenerse en las dificultades, sino a continuar trabajando por el bienestar de la población.


Sobre la gestión del actual gobernador Antonio Pulgar Lucas, Alvarado se mostró cauto y evitó emitir comentarios críticos, limitándose a decir: “Felicito a las autoridades que trabajan, que sigan trabajando por el desarrollo del pueblo, pero que lo hagan con transparencia y honestidad”.


En relación con su futuro político, Juan Alvarado fue contundente: “Mi labor política se acabó en mi vida”. Argumentó que su decepción no es con la política en sí, sino con las personas que, según él, han desvirtuado los principios de esta actividad. “La política es buena, pero los actores la han corrompido”, sostuvo.


El exgobernador también manifestó su gratitud hacia los consejeros regionales que apoyaron su gestión y reiteró que su intención siempre fue trabajar por el progreso de la región Huánuco. “Quedamos en primer lugar en administración en el periodo en que estuve”, recordó.


Al ser consultado sobre su percepción respecto a la traición dentro de la política, Alvarado expresó: “Definitivamente, mucha gente me decepcionó, pero también hay mucha gente buena”. Asimismo, insistió en que las acusaciones en su contra carecen de pruebas sólidas y que “todo se basa en dichos y versiones de terceros”.