Campeones de Europa

Locura total. Italia ganó por penales a Inglaterra y se consagró campeón de la Eurocopa.

Italia conquistó por segunda vez en su historia la Eurocopa. Este domingo, en Wembley, empató 1-1 con Inglaterra en 120 minutos y, en una emocionante tanda de penales, logró el título.

Menos de dos minutos tardó el plan de Gareth Southgate en funcionar. Su defensa de tres centrales cobró sentido cuando Kieran Trippier, el carrilero, recibió la pelota en la esquina del área y puso un centro preciso al segundo palo. Di Lorenzo se lo comió completamente y Shaw apareció desde atrás para acomodar la pelota con el interior junto al palo. Una definición exquisita, que lograba su primer tanto con la selección en el mejor momento posible.

Luego de insistir en varias ocasiones, Italia encontró el ansiado empate. Lo consiguió a los 66′ a través de Leonardo Bonucci y gracias a la pelota parada. El central aprovechó un rebote tras un remate al palo de Marco Verratti y desató la locura italiana. 

El partido se le había descontrolado y si no fue a más el descalabro, fue porque Chiesa, de largo el mejor, se tuvo que ir lesionado.

La salida del mago de la Juve precipitó la prórroga. Una más, la cuarta de Wembley en tantos partidos jugados aquí en esta Euro.

Una prórroga que evidenciaba aún más las carencias de Southgate como entrenador, confiando todo a alguna individualidad de los suyos, mientras que a Italia le bastaba con la posesión y esperar los penaltis. Fue una opción que gustó a ambos, que decidieran los once metros y que la suerte acabara con la agonía de un equipo que busca la gloria desde el 66 y otro desde el 68.

Esta vez no hubo trilero Chiellini. Se lanzó en el lado de la afición inglesa, pero empezó anotando Berardi. Replicó Kane y erró Belotti. No falló Maguire. 2-1 para Inglaterra y toda la presión del mundo para Italia. Bonucci asumió el mando y no decepcionó, a diferencia de un Marcus Rashford que salió exclusivamente para los penaltis y tiró el suyo al palo. 2-2. Vuelta a empezar. Bernasdeschi lo dejó todo listo para la gloria italiana, cuando Sancho se encontró con la primera gran estirada de Donnaruma. Pero Jorginho le dio emoción, Pickford le sacó el penalti de la victoria. Una alegría efímera,  porque Donnaruma frenó a Saka y mandó la copa a Roma.

De esta manera, Italia ganó la Eurocopa por segunda vez en su historia. La primera vez fue en 1968.