Hezbolá disparó este viernes unos 140 cohetes contra bases militares israelíes desde el sur de Líbano, en respuesta a bombardeos del Ejército israelí. Los ataques ocurrieron tras una ola de explosiones de dispositivos de comunicación en Líbano, que dejó 37 muertos y miles de heridos.
Israel ha intensificado sus bombardeos en Líbano, acusando a Hezbolá de apoyar a Hamás en la guerra de Gaza. El líder de Hezbolá, Hasan Nasralá, prometió represalias y calificó las explosiones como una “declaración de guerra”.
Mientras tanto, Líbano planea denunciar a Israel ante el Consejo de Seguridad de la ONU por “crímenes de guerra” y “agresión ciberterrorista”. La ONU y otras potencias han pedido moderación para evitar una mayor escalada en la región.
Los bombardeos de este viernes son los más intensos desde el inicio de los enfrentamientos entre Israel y Hezbolá hace once meses, tras el estallido del conflicto en Gaza.




