El duelo nacional se hizo presente en Israel ante el entierro de Shiri Bibas y sus dos hijos, Ariel y Kfir, víctimas del brutal ataque del 7 de octubre de 2023. La multitudinaria asistencia al funeral reflejó el profundo impacto que esta familia, convertida en símbolo del trauma colectivo israelí, tuvo en la sociedad. La repatriación y confirmación de sus fallecimientos, tras meses de incertidumbre, reabrió heridas aún latentes y exacerbó el debate público sobre la gestión de la crisis de los rehenes.
Según la investigación publicada por The New York Times, el miércoles se celebró, bajo un cielo despejado, el funeral de Shiri Bibas y sus hijos cerca de la comunidad fronteriza de donde fueron secuestrados durante la incursión liderada por Hamás. Este acto se produjo en medio de una significativa demostración nacional de solidaridad y duelo.
La historia de los Bibas, durante los 16 meses de angustia por su destino, personificó para muchos israelíes no solo la magnitud de la tragedia vivida aquel día de octubre, cuando aproximadamente 1,200 personas perdieron la vida y alrededor de 250 fueron llevadas a Gaza, sino también un extendido sentimiento de desamparo. La incapacidad del ejército para rescatarlos y la tardanza del gobierno en lograr su liberación, junto con la de otros rehenes, alimentó la frustración y el descontento en la población. La cifra de rehenes aún en cautiverio sigue siendo una fuente de tensión política y social en Israel.
Shiri Bibas tenía 32 años al momento de su secuestro. Ariel, su hijo mayor, contaba con 4 años, mientras que Kfir, el rehén más joven, no había cumplido los nueve meses de edad. Yarden Bibas, esposo de Shiri y padre de los niños pelirrojos, fue secuestrado en un lugar distinto durante el mismo ataque. Este suceso desató una conflagración bélica de 15 meses en Gaza, causando la muerte de decenas de miles de palestinos y dejando gran parte de la Franja en ruinas. La comunidad internacional ha expresado repetidamente su preocupación por el costo humanitario del conflicto.
Yarden Bibas fue uno de los rehenes liberados a principios de este mes, como parte de un acuerdo de cese al fuego en Gaza. Los restos de Shiri y sus hijos fueron devueltos a Israel la semana pasada. Tras los análisis forenses, el principal patólogo israelí desestimó las afirmaciones de Hamás de que la madre y sus hijos habían muerto a causa de un ataque aéreo israelí. No obstante, y en consonancia con los deseos de la familia de mantener la privacidad, no se han divulgado pruebas que respalden esta conclusión. La gestión de la información en torno a este caso ha sido objeto de debate público en Israel.
La ceremonia fúnebre se convirtió en un espacio de reflexión nacional, donde se entrelazaron el dolor individual y el colectivo. La exigencia de una investigación exhaustiva sobre las fallas de seguridad que permitieron el ataque del 7 de octubre y la gestión de la crisis de los rehenes resonó con fuerza entre los asistentes. El futuro político de Israel podría verse afectado por las conclusiones de estas investigaciones.




