La inminente escalada del conflicto en la Franja de Gaza se vislumbra tras el anuncio de Israel de movilizar a miles de reservistas. Esta medida, dada a conocer el sábado por la noche, sugiere un posible cambio de estrategia israelí en su campaña contra Hamás, marcando un punto de inflexión en un conflicto que se ha prolongado por más de un año. Recordemos que la Franja de Gaza, densamente poblada, ha sido objeto de múltiples operaciones militares israelíes y bloqueos, generando una crisis humanitaria persistente.
Según la investigación publicada por The New York Times, la movilización de reservistas refleja la intención del gobierno israelí de intensificar la presión sobre Hamás para forzar un acuerdo que ponga fin a las hostilidades.
La decisión final sobre la ampliación de la campaña militar en Gaza recae en el gabinete de seguridad israelí, liderado por el Primer Ministro Benjamin Netanyahu, cuya reunión estaba programada para el domingo. Un funcionario israelí, hablando bajo anonimato por no estar autorizado a declarar públicamente, confirmó esta información. Esta reunión se produce en un contexto de crecientes críticas internacionales sobre el manejo del conflicto y el impacto humanitario en la población civil gazatí.
El anuncio de la movilización de reservistas ha incrementado la preocupación en Gaza, donde la entrada de alimentos, medicinas y otra ayuda humanitaria ha sido restringida por Israel durante más de dos meses. La población, ya debilitada por más de un año de combates y escasez, enfrenta una situación precaria, con muchos desplazados y viviendo entre los escombros de sus hogares. Es importante recordar que, en 2005, Israel retiró sus tropas y colonos de Gaza, pero mantuvo el control sobre las fronteras, el espacio aéreo y las aguas territoriales.
Tras la ruptura del cese al fuego de dos meses con Hamás a mediados de marzo, las fuerzas israelíes reanudaron sus ataques a través de la Franja. Si bien la fuerza aérea israelí ha mantenido un constante bombardeo sobre Gaza, el avance de las fuerzas terrestres israelíes se ha ralentizado tras la ocupación de cierto territorio. Esta táctica sugiere una estrategia de desgaste y control territorial limitado, en lugar de una invasión a gran escala.
Las autoridades sanitarias de Gaza reportan que más de 50.000 personas han muerto en la campaña militar israelí contra Hamás. Estas cifras, aunque no distinguen entre combatientes y civiles, incluyen a miles de niños. La credibilidad de estas cifras ha sido objeto de debate, pero la magnitud de las pérdidas humanas es innegable y subraya la urgencia de una solución pacífica al conflicto. La Corte Penal Internacional también está investigando posibles crímenes de guerra cometidos por ambas partes en el conflicto.




