Aviones de combate israelíes llevaron a cabo este jueves (12 de diciembre de 2024) bombardeos sobre zonas estratégicas alrededor de Damasco, según informaron el Observatorio Sirio de Derechos Humanos y la televisión controlada por insurgentes tras la caída del régimen de Bashar al Asad el pasado domingo. Estos ataques forman parte de una ofensiva dirigida a neutralizar capacidades militares avanzadas en Siria.
Los bombardeos se centraron en el aeropuerto de helicópteros de Aqraba, al suroeste de Damasco, donde se registraron fuertes explosiones, aunque aún no se ha confirmado si hubo víctimas mortales. Desde el derrocamiento de Al Asad, Israel ha intensificado sus operaciones en Siria, ejecutando más de 350 ataques contra objetivos militares, incluidos depósitos de armas, baterías antiaéreas y fábricas de misiles en ciudades como Homs, Tartús y Latakia.
El Ejército israelí afirmó que los ataques forman parte de un plan estratégico para desmantelar el arsenal militar sirio. Bases aéreas como “T4” y “Ble”, así como fábricas de producción de misiles Scud, fueron objetivos prioritarios, logrando destruir el 90 % de las armas estratégicas de Siria, según fuentes oficiales israelíes.
El primer ministro Benjamin Netanyahu justificó el despliegue militar israelí en la zona desmilitarizada del sur de Siria como una medida de seguridad necesaria, pese a que esta acción ha sido criticada por países árabes y organizaciones internacionales por violar el acuerdo de separación de tropas de 1974.




