Israel intensifica bloqueo a Gaza en estrategia para asfixiar a Hamás

En un movimiento sin precedentes, Israel ha ordenado un “cerco completo” a la Franja de Gaza, intensificando el bloqueo terrestre y marítimo que ha estado en vigor desde 2007. El Ministro de Defensa de Israel, el exgeneral Yoav Gallant, ha emitido la orden que prohíbe el suministro de agua, comida, electricidad y combustible a la región. Esta medida tiene como objetivo asfixiar a Hamás, el movimiento de resistencia islámico que controla Gaza, mientras que las fuerzas armadas israelíes continúan atacando sus bases.

Hamás ha respondido con una amenaza alarmante: comenzarán a ejecutar a un rehén civil israelí si Israel lanza nuevos bombardeos sin previo aviso. Este anuncio se produce en medio de un número creciente de víctimas; más de 900 personas han perdido la vida en Israel y al menos 687 en Gaza desde el inicio del conflicto el sábado pasado.

El Primer Ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha declarado que “esto es solo el principio” y ha instado a la oposición a formar un Gobierno unitario de emergencia. Mientras tanto, las tensiones también se están elevando en la frontera con Líbano, donde un miembro de la milicia proiraní Hezbolá ha sido asesinado en un ataque israelí, lo que podría abrir un nuevo frente de combate.

El ejército ha anunciado al mediodía de este lunes el fin de los combates con los grupúsculos de milicianos infiltrados en las poblaciones israelíes que rodean la Franja, y que aún seguían al empezar el día. “Pensábamos que ayer [por el domingo] ya tendríamos pleno control”, reconoció el portavoz militar Richard Hecht. Los portavoces castrenses advierten, no obstante, de que “todavía puede haber terroristas ocultos en el área”. Es a esa zona cercana a la Franja a la que impiden cruzar soldados apostados en los accesos. Sus residentes han sido evacuados y se sospecha que aún quedan milicianos armados. Es, además, la más castigada por los cohetes cuando crece la tensión con el territorio palestino.

La situación es cada vez más precaria y las implicaciones para la estabilidad regional son enormes. La comunidad internacional observa con creciente preocupación mientras se desarrollan los acontecimientos.