La reciente escalada en la Franja de Gaza ha encendido las alarmas sobre un posible retorno a un conflicto bélico a gran escala. Las hostilidades se reanudaron tras la ruptura de un cese al fuego temporal, con intensos ataques aéreos israelíes que, según fuentes gazatíes, causaron la muerte de más de 400 personas. Este suceso marca un punto de inflexión crítico en la ya prolongada crisis entre Israel y Hamas, generando incertidumbre sobre el futuro inmediato de la región.
Según la investigación publicada por The New York Times, la intensificación del conflicto se produce tras semanas de infructuosas negociaciones destinadas a prolongar la tregua, la cual había suspendido 15 meses de enfrentamientos devastadores.
La decisión de Israel de intensificar su ofensiva militar, según un comunicado de la oficina del Primer Ministro Benjamin Netanyahu, se fundamenta en la “repetida negativa” de Hamas a liberar a los rehenes que permanecen cautivos en Gaza. El Primer Ministro advirtió que Israel actuará con creciente fuerza militar contra Hamas. Esta declaración ha sido interpretada por analistas como una señal de que el gobierno israelí está dispuesto a escalar el conflicto con el objetivo de ejercer una mayor presión sobre el grupo militante.
Los ataques israelíes, que comenzaron poco antes de las 2:30 a.m. hora local, tuvieron como objetivo, según el portavoz militar israelí, el Teniente Coronel Nadav Shoshani, “comandantes militares de Hamas, funcionarios en el liderazgo de Hamas e infraestructura terrorista”. Hamas confirmó la muerte de al menos cinco altos funcionarios en su liderazgo en Gaza, acusando a Israel de “revocar el acuerdo de cese al fuego, exponiendo a los prisioneros en Gaza a un destino desconocido”.
En Gaza, la intensidad del bombardeo evocó los primeros días de la guerra, cuando Israel lanzó una ola implacable de ataques aéreos en respuesta al ataque liderado por Hamas el 7 de octubre de 2023. Residentes de Gaza City reportaron haber sido despertados por el sonido de explosiones, seguido por el movimiento de ambulancias, describiendo cómo “toda Gaza tembló”.
Daniel B. Shapiro, ex embajador de Estados Unidos en Israel, señaló que la insistencia de Hamas en mantener a los rehenes como moneda de cambio y la negativa de Netanyahu a avanzar con la segunda fase del cese al fuego, que contemplaba el fin de la guerra y la liberación de todos los rehenes, condujeron a esta escalada. La Casa Blanca, por su parte, informó que Israel consultó con ellos antes de lanzar los ataques.
La situación humanitaria en Gaza se agrava con estos nuevos ataques, ya que Israel había detenido este mes el ingreso de ayuda humanitaria al territorio como medida de presión sobre Hamas. La reanudación de las hostilidades ha generado alarma entre las organizaciones de ayuda humanitaria, que advierten sobre el impacto devastador que tendrá en la población civil, especialmente en un contexto donde la infraestructura ya está severamente dañada y los recursos son escasos.



