Un camerunés derrotó a Camerún. Breel Embolo, nacido en Yaoundé, jugador del Mónaco y delantero de Suiza, marcó en la que seguramente fue la mejor jugada del partido.
El gol, el primero en la historia de los mundiales, que marca un jugador contra su país de nacimiento, cambió el guión de un encuentro que durante un buen rato tuvo mejor pinta para Camerún.
No estaba cómoda Suiza, nublada y torpe con el balón, mientras los leones indomables corrían sin parar. No acertaron sus delanteros y permitieron que Suiza se afirme a la salida del descanso, ya con el 1-0, después de haberlo pasado mal con 0-0.
Una jugada veloz y precisa, iniciada en la izquierda por Vargas y manejada por los interiores, llegó al costado derecho para Shaquiri; su centro al corazón del área fue rematado prácticamente a puerta vacía por Émbolo. Un golazo que no fue celebrado por el autor.
La final Camerún-Marruecos pronosticada por Eto’o peligra a la espera de los partidos con Serbia y Brasil.




