La natación artística española vive un momento de esplendor gracias al auge de nuevas figuras que, con su talento y dedicación, están superando las expectativas y redefiniendo los límites de este deporte. En los Mundiales de Singapur, la joven Iris Tió (Barcelona, 2002) demostró ser una atleta excepcional, capaz de afrontar un calendario extenuante de doce pruebas, seis coreografías diferentes y una exigente rutina de entrenamiento. Este intenso programa culminó con su victoria en el solo libre, un logro que la catapultó a la cima del reconocimiento internacional.
Según el reportaje de El País, la conversación telefónica con Iris Tió tuvo lugar justo después de su triunfo en el Centro Acuático. Su voz, a pesar del cansancio evidente, transmitía una calma y dulzura que contrastaban con la magnitud de su hazaña. El jurado de la federación internacional la ha señalado como la mejor nadadora del planeta, un título que justifica con seis de las nueve medallas obtenidas por España. Su éxito supera a figuras emblemáticas como Gemma Mengual, Andrea Fuentes y Ona Carbonell, quienes marcaron una época dorada en la natación sincronizada española. Este éxito se suma a la reciente inversión de la Federación Española de Natación en programas de tecnificación y a la creciente popularidad de la natación artística entre los jóvenes.
La rutina de Tió destaca por su complejidad y alto nivel de dificultad. Al ser interrogada sobre el significado de nadar con la cabeza sumergida, formando una vertical perfecta y ejecutando tirabuzones y espagats durante veinte segundos, Tió explicó que esta elección responde a una estrategia para maximizar la puntuación. Cada movimiento se evalúa según su dificultad, y el objetivo es incluir aquellos que sumen la mayor cantidad de puntos posible. Esta búsqueda de la máxima puntuación implica una gran exigencia física, especialmente en lo que respecta a la apnea y la capacidad de mantener la altura del cuerpo y las piernas fuera del agua. Tió subraya que muchos atletas se enfocan en la velocidad de los movimientos, pero olvidan la importancia de la altura en la ejecución, un factor que puede penalizar la puntuación final. España ha sido sede de importantes competiciones internacionales de natación artística, impulsando el interés y el desarrollo de este deporte. Recientemente el Campeonato Mundial Junior de Natación Artística se celebro en España.
Uno de los aspectos más desafiantes de su solo es la figura inicial, caracterizada por su duración y la inclusión de “unbalanced”, verticales inclinadas que requieren un gran dominio técnico. Tió fue pionera en incorporar estos movimientos en su rutina, gracias a la influencia de Ona Carbonell y la entrenadora Mayu Fujiki. Carbonell le enseñó la remada bajo el agua, una técnica que exige fuerza en los brazos, especialmente en el izquierdo, y un control absoluto del abdomen y los oblicuos. Contrario a la creencia popular, las nadadoras de artística sí utilizan pesas y practican crossfit para fortalecer su musculatura y prevenir lesiones. Una musculatura fuerte es esencial para ejecutar los movimientos con precisión y energía. De hecho, el entrenamiento de fuerza ha evolucionado significativamente en los últimos años, incorporando técnicas innovadoras y adaptadas a las necesidades específicas de cada atleta. El Equipo Nacional de Natación Artística busca posicionar a España como potencia a nivel internacional.
En el ámbito personal, Tió se encuentra en un momento de plenitud sentimental. Además de su dedicación al deporte, disfruta de una relación amorosa que le aporta estabilidad y felicidad. La elección de las piezas musicales para sus solos refleja su sensibilidad y conexión emocional con el arte. El Himno al Amor de Edith Piaf, interpretado por Celine Dion, representa el amor que siente por la natación artística, mientras que la versión del Me Quedo Contigo de Rosalía evoca a su pareja. Esta conexión entre la música y sus emociones se traduce en una interpretación artística más profunda y conmovedora. Tió reconoce que el entrenamiento exige sacrificios, pero su pasión por la sincro la impulsa a seguir adelante. Desde pequeña, soñó con emular a sus ídolos, como Gemma Mengual y Natalia Ischenko, y se inspiró en las coreografías de Anna Tarrés, que marcaron una época en la natación sincronizada española. La Real Federación Española de Natación, ha mostrado un gran apoyo para el crecimiento del deporte.




