El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, anunció este martes el fin del conflicto bélico que enfrentó a su país con Israel durante casi dos semanas. La declaración fue transmitida por la agencia oficial IRNA, en un mensaje dirigido a la nación que calificó los ataques como una “guerra impuesta”.
El anuncio marca un alto al fuego luego de 12 días de hostilidades que intensificaron la tensión en una región ya marcada por múltiples focos de conflicto. Según el presidente iraní, la decisión de poner fin a las acciones militares responde a un llamado a la calma y la resistencia por parte del pueblo iraní.
Una “guerra impuesta”, según Teherán
Pezeshkian calificó el enfrentamiento como una agresión unilateral, sin brindar detalles sobre las circunstancias exactas del cese de hostilidades ni los términos del acuerdo, si es que lo hubo. Tampoco se ofreció información oficial sobre bajas, daños o intervenciones de terceros. Las declaraciones reflejan una narrativa de resistencia nacional frente a lo que el mandatario describió como un “ataque externo”.
La información difundida hasta el momento se limita al comunicado oficial, sin precisiones sobre la posición israelí respecto al cese de fuego. Las fuentes israelíes no habían emitido, hasta el cierre de esta nota, una confirmación pública sobre la finalización del conflicto armado.
Repercusiones y contexto regional
El breve conflicto generó inquietud a nivel internacional, dada la posibilidad de que escalara hacia una confrontación más amplia con implicancias geopolíticas. Diversos analistas ven el alto al fuego como un paso necesario para evitar una desestabilización mayor en Medio Oriente, aunque advierten que las causas estructurales del conflicto siguen sin resolverse.
Por el momento, la comunidad internacional se mantiene atenta a posibles declaraciones adicionales que clarifiquen el alcance del alto al fuego y las condiciones que permitirían una desescalada sostenida.




