El fin de semana, los restos de Dina Rosmery Vigilio Silva, una joven madre de 23 años, fueron sepultados en el cementerio del poblado de Marabamba, en Huánuco. El cuerpo de Dina fue encontrado completamente calcinado a orillas del río Higueras, cerca del puente Puyag, en el distrito de Quisqui, y su asesinato ha dejado consternada a la comunidad local.
El macabro hallazgo ocurrió el 29 de julio, cuando un grupo de pobladoras que se encontraba en el río Higueras para lavar ropa descubrió el cuerpo quemado sobre unas piedras. El cadáver estaba irreconocible debido a las graves quemaduras de tercer y cuarto grado, pero partes de su polera, que llevaba un estampado de un oso y un corazón, quedaron adheridas a su tórax, lo que ayudó a las autoridades a identificarla.
Dina Rosmery había salido de su casa en el sector Sol y Luna, cerca de la Chancadora en Marabamba, sin que sus familiares conocieran su destino. No se había reportado su desaparición hasta que, días después, su familia fue a la morgue al enterarse de que un cuerpo calcinado había sido encontrado. A pesar de las terribles quemaduras, lograron identificarla gracias a la polera y a una pulsera con sus iniciales que llevaba en la muñeca izquierda.
La fiscalía y el equipo de homicidios del Departamento de Investigación Criminal, liderados por el fiscal Henry Modesto Dávila de la Sexta Fiscalía Penal Corporativa de Huánuco, están realizando diligencias para dar con el responsable de este brutal crimen. Según las primeras investigaciones, Dina Rosmery podría haber sido abusada sexualmente, golpeada, y asesinada con un objeto punzocortante que le fue incrustado en la nuca. Luego, su cuerpo habría sido quemado con la intención de desaparecer toda evidencia.
El 8 de agosto, el cuerpo de Dina fue retirado de la morgue por su hermano Yuber, y al día siguiente, fue llevado a su última morada en medio del dolor y la indignación de sus familiares y amigos. Dina Rosmery deja en la orfandad a una hija de dos años, lo que ha intensificado el clamor por justicia entre los pobladores, quienes exigen que se capture y se procese al culpable de tan atroz crimen.
La comunidad de Marabamba y las autoridades locales están conmocionadas por el brutal asesinato y piden celeridad en las investigaciones. La policía sigue recolectando pruebas y testimonios para esclarecer los hechos y dar con el responsable de este acto tan abominable. Las autoridades también han enfatizado la necesidad de que la sociedad se mantenga alerta y colabore con información que pueda ayudar en la resolución del caso.




