Dos efectivos policiales de la comisaría de Rancho habrían sido grabados vendiendo combustible que el estado les suministraba para sus vehículos que patrullan en su jurisdicción. Los videos llegaron a la Inspectoría de la Policía que de inmediato dispuso que se inicie la investigación.
Se supo que los agentes de civil habrían llegado a una estación de servicio llevando cuatro bidones conteniendo combustible, donde los habrían comercializado, hecho que habría sido grabado por policías de contrainteligencia, que luego entregaron la evidencia a la Inspectoría.
El hecho ilegal habría sido remitido también de oficio a la Fiscalía Anticorrupción, que destinó un fiscal que ya viene desarrollando una serie de diligencias para identificar, ubicar y determinar la responsabilidad de los policías en el hecho. Ya tendrían plenamente identificados a los dos agentes policiales que habrían cometido de vender ilegalmente el combustible al grifo, pero lo mantienen en reserva.




