Un nuevo escándalo de corrupción afecta al programa social Qali Warma, que provee alimentos a los escolares más vulnerables del Perú. La empresa Frigoinca, contratada por el Estado para distribuir conservas de pollo, carne y cerdo bajo la marca ‘Don Simón’, está en el centro de las acusaciones por presuntamente haber pagado sobornos a funcionarios de la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) para encubrir productos en mal estado, los cuales habrían provocado la intoxicación de más de 20 niños en la localidad de Cabana, Puno.
Este caso, que ocurrió hace siete meses, fue inicialmente atribuido a agua contaminada. Sin embargo, una investigación reciente de Latina Noticias reveló que el origen de las intoxicaciones podría estar relacionado con los alimentos proporcionados por Frigoinca. Según las pruebas obtenidas por el equipo periodístico, dos personas clave involucradas en la manipulación de pruebas negociaron el cambio de muestras contaminadas por nuevas, eliminando cualquier evidencia que señalara a la empresa como responsable de la intoxicación.
El informe reveló que Ronald Loza, representante de Digesa en Puno, recibió un pago de 4 mil soles de parte de la empresa Frigoinca, gestionado a través de Noemi Alvarado, una trabajadora de dicha compañía. Loza habría alterado las pruebas, atribuyendo la responsabilidad del malestar de los niños al agua en lugar de los productos alimenticios. “Todo positivo. Voy a responsabilizar al agua”, se lee en uno de los mensajes enviados por Loza a Alvarado.
Frigoinca, que ha obtenido contratos por más de 88.5 millones de soles solo en el último semestre, habría utilizado estas prácticas corruptas para evitar que los alimentos en mal estado fueran identificados, afectando la salud de cientos de escolares. A pesar de la evidencia mostrada en el reportaje, Loza justificó los pagos como parte de una “consultoría” realizada para la empresa.
Reacción de Qali Warma
En respuesta a las acusaciones, Qali Warma, programa gestionado por el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, emitió un comunicado en el que aseguró que, en su momento, la Policía inspeccionó la institución educativa afectada y concluyó que los insumos usados en el día de la intoxicación no pertenecían al programa social. Sin embargo, Giovanni Pando, jefe de Qali Warma en Puno, reconoció en una entrevista que los productos involucrados en el incidente sí fueron suministrados por el programa, contradiciendo la versión oficial.
Se estima que una de cada tres latas distribuidas a nivel nacional por Qali Warma es de la marca ‘Don Simón’, propiedad de Frigoinca. El equipo de investigación de Latina entregó toda la evidencia, incluidos teléfonos y memorias USB, al Ministerio Público para que se inicien las investigaciones correspondientes.
Por su parte, el Ministerio de Salud aclaró que no participó en el análisis de los alimentos vinculados al caso de intoxicación, ya que dicha responsabilidad recae en las Direcciones Regionales de Salud. No obstante, anunció que en un plazo de 48 horas, la Digesa realizará una acción de control para supervisar las irregularidades denunciadas.
Reacciones en el Congreso
El congresista Diego Bazán, de la bancada de Renovación Popular, expresó su indignación a través de sus redes sociales y anunció que pedirá la citación de las autoridades de la Dirección Regional de Salud de Puno y del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social ante la Comisión de Fiscalización del Congreso. “Miserables, meterse con la salud y vida de nuestros niños no tiene nombre”, sostuvo Bazán, condenando los actos de corrupción revelados.
El caso continúa bajo investigación, mientras los padres de los menores afectados expresan su desconfianza en las autoridades y temen que una red de corrupción más grande esté operando para encubrir las irregularidades en la distribución de alimentos a los niños de menores recursos.




