Por: Eco. Tucto Alejo, Karim Lisbeth
Docente IESP FIBONACCI
En la actualidad, la Inteligencia Artificial ya no es solo ciencia ficción, sino una herramienta real con un impacto significativo en la economía nacional. Se trata de sistemas capaces de aprender y tomar decisiones autónomas, similar a un ser humano. Entonces, surge una pregunta: ¿La IA reduce o amplía la desigualdad económica? Es vital considerar tanto los impactos positivos como negativos de su implementación.
La economía peruana tiene sus propios desafíos, como mucha gente trabajando sin la documentación adecuada. Los datos de la Organización Internacional del Trabajo muestran que casi la mitad de los puestos de trabajo en el Perú podrían ser reemplazados por máquinas en el futuro. Esta situación no solo afecta a los trabajadores menos calificados, sino también a la sociedad y la economía del país.
A pesar de los posibles riesgos que pueda conllevar el uso de este, la IA también brinda muchas oportunidades para que nuestra economía crezca y prospere. Un estudio reciente del Banco Interamericano de Desarrollo sugiere que, si utilizamos la IA de la manera correcta, podría agregar hasta 20,000 millones de dólares a la economía del Perú para el año 2030. Si creamos las políticas adecuadas y si brindamos a las personas la capacitación que necesitan, este puede ayudarnos a generar nuevas ideas y mejorar industrias importantes.
Esto me trae a memoria a Xiomara Castro, mi mejor amiga de la secundaria en la IE Mariano Bonin, de la ciudad de Tingo María. Ella viajó a Lima para vender ropa en Gamarra y con el tiempo y la experiencia que fue acumulando logró asociarse con su madrina para abrir su propio taller de ropa. Ella me comentó que una amiga chilena le recomendó usar CLO3D, una aplicación de IA que le permite crear diseños bonitos y novedosos. Su emprendimiento creció mucho. Sin embargo, durante una feria de moda local, se dio cuenta de que grandes marcas también utilizan IA y cuentan con recursos para producir a gran escala. Es como si la tecnología que la ayudó a crecer, de repente le estuviera mostrando una nueva realidad, una realidad más compleja.
La educación desempeña un papel esencial en un mercado laboral cada vez más tecnológico. Según el Ministerio de Educación, la mayoría de los estudiantes de secundaria en el Perú no alcanzan un nivel básico en matemáticas, lo que limita sus perspectivas laborales. Implementar una plataforma educativa basada en IA podría ser una estrategia efectiva para elevar la calidad educativa y preparar a la próxima generación para un entorno laboral cambiante.
La IA, con su potencial para transformar la economía peruana, nos susurra promesas de un futuro próspero. Sin embargo, ¿es este susurro un canto de sirena hacia la desigualdad o un faro que ilumina el camino hacia la justicia social? En medio de la incertidumbre, nuestras decisiones actuales son la clave para forjar un camino equitativo con la IA, dejando a todos reflexionando sobre las posibilidades y desafíos que se avecinan.




