La defensa del monopolio de Meta se libra en los tribunales, donde Mark Zuckerberg, CEO de la gigante tecnológica, se enfrentó este lunes a un juicio antimonopolio que podría reconfigurar el panorama de las redes sociales. El proceso judicial se desarrolla en un contexto donde el escrutinio sobre el poder y las prácticas de las grandes tecnológicas se ha intensificado a nivel global, incluyendo investigaciones en Europa y Asia.
Según la investigación publicada por The New York Times, el fundador de Facebook, ahora Meta, compareció ante la justicia para defender su imperio digital en un juicio que podría desmantelar una empresa que ha transformado la forma en que el mundo se conecta online.
En una sala de audiencias abarrotada del Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito de Columbia, los abogados de la Comisión Federal de Comercio (FTC) confrontaron a Zuckerberg con correos electrónicos y comunicaciones internas sobre su estrategia de adquisiciones, obligándolo a justificar sus decisiones. La acusación principal del gobierno es que Meta consolidó ilegalmente un monopolio en el sector de las redes sociales al adquirir Instagram y WhatsApp cuando eran startups emergentes, integrándolas posteriormente bajo el paraguas de Facebook.
Zuckerberg intentó minimizar la importancia de un correo electrónico de 2012 donde hablaba de mantener Instagram sin añadir nuevas funcionalidades. “Considero que todo esto era un pensamiento relativamente temprano”, argumentó, añadiendo que, en la práctica, la inversión en Instagram se incrementó significativamente tras la adquisición. La FTC argumenta que estas adquisiciones formaban parte de una estrategia deliberada para “comprar o enterrar” a la competencia.
La defensa de Meta niega categóricamente las acusaciones. Sus abogados argumentan que la compañía se enfrenta a una fuerte competencia por parte de plataformas como TikTok y otras redes sociales. Además, señalan que la FTC aprobó las adquisiciones de Instagram y WhatsApp hace más de una década y que revertir estas operaciones sentaría un precedente peligroso.
Este juicio representa la mayor amenaza hasta la fecha para el imperio empresarial de Zuckerberg. Si el gobierno logra su objetivo, la FTC podría exigir a Meta la venta de Instagram y WhatsApp, lo que potencialmente cambiaría la forma en que Silicon Valley opera y alteraría una tendencia de las grandes empresas tecnológicas a adquirir rivales más jóvenes. Este tipo de adquisiciones ha sido una constante en el sector, permitiendo a las empresas dominantes expandir su influencia y eliminar competidores potenciales. Las consecuencias de este juicio podrían extenderse más allá de Meta, afectando a la capacidad de otras grandes empresas tecnológicas para realizar adquisiciones en el futuro.




