El sector de los semiconductores, crucial para el avance de la inteligencia artificial, ha experimentado notables fluctuaciones en el último año. Nvidia, líder indiscutible en este mercado, ha visto su trayectoria empresarial influenciada por las recientes decisiones del gobierno estadounidense, marcando un antes y un después en su estrategia global.
Según la investigación publicada por The New York Times, la empresa californiana ha sorteado con éxito las turbulencias regulatorias, manteniendo un crecimiento acelerado a pesar de las restricciones impuestas a la venta de chips de inteligencia artificial a China y la posterior autorización para su comercialización en Oriente Medio. Estos vaivenes evidencian la complejidad geopolítica que rodea al desarrollo y la distribución de tecnologías avanzadas.
El informe revela que en el último trimestre, Nvidia incrementó sus ventas en un impresionante 69%, alcanzando los 44.100 millones de dólares en comparación con el año anterior. Asimismo, su beneficio neto experimentó un aumento del 26%, situándose en 18.780 millones de dólares. No obstante, la compañía no logró alcanzar las expectativas de Wall Street en cuanto a beneficios, quedando ligeramente por debajo de las predicciones.
A pesar de que las restricciones impuestas por la administración Trump en relación con la exportación de chips a China supusieron un impacto negativo estimado en 4.500 millones de dólares, cifra inferior a la anticipada inicialmente, Nvidia ha logrado mitigar este efecto. La compañía se ha visto forzada a abandonar el mercado chino de chips de IA, el mayor consumidor mundial de semiconductores, componentes esenciales para dispositivos como smartphones y automóviles. Este movimiento estratégico ha obligado a la empresa a buscar nuevos mercados y a diversificar su base de clientes.
De cara al futuro, Nvidia prevé un crecimiento del 50% en sus ingresos para el trimestre actual, proyectando alcanzar los 45.000 millones de dólares gracias a la expansión de las ventas de su nuevo chip de IA, Blackwell. Esta previsión se alinea con las expectativas de Wall Street, lo que sugiere que la adopción de la inteligencia artificial por parte de la industria tecnológica se encuentra en una etapa temprana, con un amplio margen de crecimiento. Recordemos que el gobierno de Biden impuso restricciones a la venta de tecnología avanzada a China en octubre de 2022, buscando limitar las capacidades militares y de vigilancia del país asiático.
La confianza de los inversores en Nvidia se ha visto reflejada en el aumento del valor de sus acciones, que subieron más del 4% en las operaciones posteriores al cierre del mercado. La empresa se consolida como la segunda compañía más valiosa del mundo, superando a Apple y solo por detrás de Microsoft, con una capitalización de mercado de 3,3 billones de dólares. Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, ha destacado la importancia de la inteligencia artificial como infraestructura esencial a nivel global, equiparándola a la electricidad y a Internet.
La fortaleza de Nvidia se manifiesta incluso entre las grandes empresas del sector tecnológico. Por primera vez en la era de la inteligencia artificial, sus ventas trimestrales superaron las de Meta, la pionera en redes sociales. Además, el beneficio neto de Nvidia fue un 13% superior al de Meta en sus últimos trimestres. Huang, considerado un visionario, supo anticipar la demanda de chips para IA, invirtiendo fuertemente en software y servidores para el entrenamiento de sistemas de reconocimiento de imágenes y predicción de texto.




