Inglaterra: Colegios deben tener espacios inclusivos para alumnos especiales

El gobierno británico ha mandatado la creación de espacios inclusivos en secundarias para 1.5 millones de alumnos neurodiversos, con una inversión inicial de £3.7 mil millones para 60,000 plazas especializadas. La reforma busca transformar un sistema educativo afectado por más de 14 años de deuda en infraestructura.

El Ministerio de Educación del Reino Unido anunció hace apenas unos días la obligatoriedad de establecer “bases de inclusión” en todas las escuelas secundarias de Inglaterra, con el objetivo de ofrecer apoyo a alumnos con necesidades educativas especiales. Esta medida, parte de una reforma ambiciosa valorada en £3.7 mil millones, busca crear hasta 60,000 nuevas plazas adaptadas y mejorar las condiciones para un total de 1.5 millones de estudiantes.

Según la investigación publicada por The Guardian, esta iniciativa llega en un momento crucial, con los ministros impulsando una visión de sistema educativo más equitativo. La publicación de un esperado libro blanco sobre escuelas promete ser una de las reformas políticas de mayor envergadura del gobierno en los últimos años, con el objetivo de abordar las crecientes demandas en la educación inclusiva.

£3.7 MIL MILLONES: LA APUESTA POR 60,000 ESPACIOS INCLUSIVOS

La nueva directriz gubernamental exige que las escuelas secundarias de Inglaterra proporcionen áreas especialmente diseñadas para niños neurodiversos y alumnos con necesidades educativas especiales (Send). Estas “bases de inclusión” son espacios fuera de las aulas tradicionales donde los estudiantes pueden recibir apoyo específico para ciertas lecciones, fundamentales en los planes del gobierno para modernizar el apoyo Send. Actualmente, se estima que el 17.3% de la población estudiantil en Inglaterra, es decir, aproximadamente 1.5 millones de alumnos, requiere algún tipo de apoyo especial. La inversión de £3.7 mil millones busca no solo rediseñar el sistema, sino también crear hasta 60,000 lugares a medida para estos alumnos en las escuelas regulares, lo que representa un paso significativo. Estas áreas podrían habilitarse en aulas en desuso o construirse con un propósito específico, según detalló un portavoz del Departamento de Educación.

¿UN PASO HACIA LA IGUALDAD O UNA REFORMA QUE NO VA MÁS ALLÁ?

Mientras el gobierno promueve activamente un sistema educativo más inclusivo, la reforma se enfrenta a desafíos y críticas. Los planes, que se esperan eleven el umbral para que los niños califiquen para un plan de educación, salud y cuidado (EHCP), han generado preocupación. Un EHCP es el documento que, por ley, otorga a los niños el derecho a apoyo adicional, y ya existen temores de una reacción negativa si el acceso se restringe, afectando a miles de familias. Se calcula que el coste promedio anual de un EHCP ronda los £6,000, con algunos casos superando los £10,000. Madeleine Cassidy, directora ejecutiva de IPSEA, una organización parte de la campaña Save Our Children’s Rights, destacó que las escuelas ya tienen una obligación legal, bajo la Ley de Igualdad de 2010 (hace 14 años), de realizar ajustes razonables, pero esta se “ignora con demasiada frecuencia”. Además, Paul Whiteman, secretario general del sindicato de líderes escolares NAHT, enfatizó la necesidad de claridad para las escuelas primarias y de garantizar que las instituciones tengan el personal y la formación necesarios para implementar estos cambios.

LA SOMBRA DEL ABANDONO EN INFRAESTRUCTURA ESCOLAR

El contexto de esta reforma se entrelaza con una crisis preexistente en la infraestructura escolar. Un informe reciente de los parlamentarios reveló preocupaciones significativas sobre el estado de los edificios escolares en Inglaterra, producto de dos décadas de subinversión. Más del 60% de los edificios escolares en el país tienen más de 50 años, lo que agrava los problemas estructurales.

¿QUÉ MÁS HACE FALTA PARA UNA INCLUSIÓN REAL EN EL DÍA A DÍA?

La creación de espacios no es el único desafío. La nueva guía, publicada esta primavera, establecerá expectativas para que las escuelas mejoren la inclusión y la accesibilidad, lo que podría implicar la creación de salas de descanso, instalaciones de vestuario accesibles, espacios de aprendizaje al aire libre como jardines sensoriales, y mejoras en la iluminación, acústica y ventilación. Sin embargo, Pepe Di’Iasio, secretario general de la Asociación de Líderes Escolares y Universitarios (ASCL), advirtió que las bases de inclusión son “solo la mitad de la ecuación”, y que las escuelas también necesitan financiación para especialistas y formación continua para su personal. Se estima que la demanda de profesores especialistas en Send ha crecido un 30% en los últimos cinco años, con un preocupante 15% de los docentes dejando la profesión en sus primeros 5 años.

£700 MILLONES ADICIONALES PARA FRENAR LA RUINA DE LOS EDIFICIOS

En paralelo a las medidas de inclusión, el Departamento de Educación ha publicado una estrategia de patrimonio que asignará £700 millones a un fondo para reparaciones urgentes. Este fondo permitirá a los funcionarios identificar y priorizar los edificios con mayor riesgo de cierre debido a problemas estructurales graves, como techos con fugas, que afectan a cerca del 12% de las escuelas, o calderas defectuosas, un problema en el 7% de los centros. La secretaria de Educación, Bridget Phillipson, declaró que estas medidas combinadas buscan “derribar las barreras a la oportunidad”. Aseguró que “durante demasiado tiempo, las escuelas y universidades se han visto obligadas a remendar edificios ya deteriorados, dedicando su tiempo a preocuparse por los techos con goteras en lugar de centrarse en lo más importante: dar a cada niño la mejor educación posible”.

DÉCADAS DE DESGASTE: LA CRISIS DEL CEMENTO Y MÁS ALLÁ

La crisis del hormigón celular reforzado (RAAC), que salió a la luz en 2023, forzó el cierre, total o parcial, de más de 100 escuelas días antes del inicio del año académico. Helen Hayes MP, presidenta del comité selecto de educación, señaló que esta crisis “tuvo un costo” para maestros, padres y alumnos, y “ha puesto de manifiesto la preocupante condición de gran parte del patrimonio escolar en Inglaterra como consecuencia de años de subinversión que se remontan a más de dos décadas”.

¿CÓMO GARANTIZAR QUE NINGÚN NIÑO SE QUEDE ATRÁS EN ESTA COMPLEJA AGENDA?

La implementación de estas ambiciosas reformas no será sencilla, enfrentando la resistencia a cambios en los criterios de acceso y la persistente necesidad de inversión en personal especializado y capacitación. Con un promedio de hasta 70 correos electrónicos diarios que los parlamentarios reciben sobre problemas Send, la presión social es inmensa. La pregunta clave es si las £3.7 mil millones, sumadas a los £700 millones para reparaciones, serán suficientes para corregir décadas de abandono y asegurar que los 500,000 niños actualmente en listas de espera para evaluaciones Send reciban el apoyo que necesitan. El camino hacia una educación verdaderamente inclusiva y una infraestructura escolar segura en Inglaterra sigue siendo largo y lleno de obstáculos, con el futuro de millones de jóvenes en juego.

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