Ni ayer lunes comenzó el trabajo en el Complejo de Paucarbamba, después que versiones oficiales señalaban que comenzaría el 15 de enero; incluso, al parecer para dar la impresión, se organizó otra ceremonia de colocación de la primera piedra, lo cual resultó otra broma en el largo proceso trámites, observaciones, idas y venidas, y otras acciones de este tipo en que está involucrada esta obra, que no se pueden superar por falta de interés y voluntad política de los responsables, todo lo cual dilata innecesariamente el tiempo para hacerlo realidad. Han pasado dos semanas desde que el Ing. Alva y sus funcionarios, así como representantes de la constructora se hicieron presentes y dijeron que de todas maneras comenzaban las obras, pero hasta ayer la situación no había cambiado nada, es decir, la obra sigue en el abandono, mientras que las ligas de futbol y otros deportistas no tienen dónde realizar sus actividades y en algunos casos tienen que mendigar que les presten campos de juego.
Una situación similar se observa en el Coliseo Kotosh, del cual se sabe que el nuevo proyecto ha pasado todos los trámites y procesos para su ejecución, pero inexplicablemente no se hace lo principal, que es convocar a licitación y comenzar la construcción, y en este caso ni siquiera se ha colocado la primera piedra.
Si en Huánuco pasa esto, donde las autoridades tienen todo en sus manos para solucionar cualquier inconveniente, peor es en otros lugares. El estadio IPD de Tingo María está en completo abandono no se sabe hasta cuándo. El IPD en reiteradas ocasiones le ha exigido a la Municipalidad de Leoncio Prado la devolución del terreno por no haber cumplido con los compromisos contemplados en el convenio para la ejecución de un nuevo estadio. Las autoridades ediles simplemente no se dan por enteradas y no responden siquiera por cortesía.
Aquí hay una situación de corrupción, hay materiales de construcción abandonados dentro de la obra por valor de varios millones de soles que se pudren por acción del tiempo y las lluvias, la municipalidad se comprometió a designar un perito que valorice lo avanzado y los materiales, lo cual no ha cumplido y actualmente el caso está en arbitraje para su posible devolución al IPD. En fin, este caso es mucho más complicado que el del Complejo de Paucarbamba, mientras que las ligas, clubes y deportistas de esa provincia, carecen de infraestructura deportiva, como en Huánuco.




