Ineficiente gestión de la Contraloría

Sabido es que la Contraloría General de la República es un organismo autónomo encargado de controlar los bienes y recursos públicos del país. Dentro de sus funciones está la de cautelar el uso eficiente y la correcta gestión del dinero público; es decir, su misión es supervisar con eficiencia y buscar la transparencia de la gestión en las entidades.
Anteriormente, cuando se hablaba de la Contraloría en nuestro medio, tan solo escuchar su nombre generaba temor. Si la institución decidía investigar, por decir, a una institución específica, era porque había irregularidades. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, parecería que ha dejado de cumplir con sus funciones. De lo que conocemos en Huánuco, una gran cantidad de pesquisas, trabajos, investigaciones y sus resultados, no se ha sabido nada si ha aplicado sanción alguna, haciendo que el Ministerio Público no tenga suficientes argumentos para investigar y denunciar.
Según información reservada, muchas de las personas que trabajan en las oficinas de Control Institucional son allegados a ciertos congresistas y otros funcionarios del Estado. Eso explicaría por qué casi nunca han procedido las escandalosas denuncias de irregularidades. Ejemplo, las docenas de obras que en gestiones anteriores ejecutó el Gobierno Regional y terminaron, o mal construidas, o sin obra, y se llevaron la plata.
Ojalá que con la promulgación de la Ley del Fortalecimiento de la Contraloría General de la República, ésta se vuelva más efectiva y su trabajo logre realmente evitar y sancionar la corrupción y acelere los procesos sancionadores para los malos funcionarios del Estado.
Ojalá que sea una nueva manera de evitar la corrupción de las coimas, las “coimisiones” de 5 o 10 milloncitos como decía Bienvenido Ramírez a Mamani.