Indígenas en peligro: 67 narcopistas invaden la Amazonía peruana

Una reciente investigación de Mongabay Latam y Earth Genome ha revelado la existencia de 67 pistas de aterrizaje clandestinas en las regiones amazónicas de Ucayali, Huánuco y Pasco, utilizadas para el transporte de drogas. Este análisis, basado en inteligencia artificial y datos satelitales, muestra que estas “narcopistas” afectan directamente a comunidades indígenas, reservas y concesiones forestales, deforestando 46 km de bosque, un área comparable a la distancia entre los balnearios de Pucusana y Asia.

Atalaya, en Ucayali, concentra 31 de estas pistas, convirtiéndose en uno de los epicentros de violencia en la Amazonía. Comunidades indígenas han sido testigos de asesinatos y desapariciones de líderes que se oponen al narcotráfico. Según la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), al menos 15 líderes indígenas han perdido la vida en este conflicto, aunque muchos casos no se denuncian por temor a represalias.

Estas pistas clandestinas, constantemente reconstruidas por las mafias, son clave en las rutas del narcotráfico hacia Bolivia y Brasil. La presión en el VRAEM ha trasladado el tráfico de drogas a esta región, creando un “triángulo de la muerte” donde confluyen coca, deforestación y violencia. Comunidades y concesionarios forestales, sin apoyo estatal, se ven forzados a convivir con economías ilegales en sus territorios.